Tenemos el privilegio de poder contemplar el pesebre con una mirada amplia que nos permita abordarlo en toda su extensión. No por nuestra capacidad, sino porque lo hacemos desde la experiencia de tantos, hombres y mujeres, que, desde la primera navidad, han reflexionado sobre ese misterio que llamamos “encarnación”.
Hemos leído y comentado frases, reflexiones, pensamientos que nos permitieron adentrarnos en la hondura de la Navidad. Pero, ¿cuáles habrán sido los primeros pensamientos de María? ¿Qué sentimientos se habrán despertado en ella? Al contemplar al Niño, “envuelto en pañales y recostado en un pesebre”, ¿qué sueños, dudas e interrogantes se presentaron?
Imaginemos a la Virgen Madre cantando y arropando al Niño, misterio de Dios hecho hombre.
Duérmete, niño mío, que yo te envuelvo, duérmete, que te envuelvo en un sí eterno, duérmete, niño mío, que yo te envuelvo en un sí eterno duérmete, niño frágil, y nunca olvides que yo te quiero.
Duérmete ahora y descansa, que ya habrá tiempo de dar la vida, de hacer justicia, de sembrar Reino duérmete y si te asustan los fuertes vientos, los hombres malos, los gestos necios no te preocupes que yo te velo.
Duérmete, niño mío, que yo te envuelvo, duérmete, que te envuelvo en un sí eterno, duérmete, niño mío, que yo te envuelvo en un sí eterno duérmete, niño frágil, y nunca olvides que yo te quiero.
Duérmete e imagina un tiempo nuevo sin alambradas, sin olvidados, sin excluidos, sin deshonestos Duérmete que mañana te espera el mundo para poblarlo con tu esperanza para guiarlo con tu proyecto
Duérmete, niño mío, que yo te envuelvo, duérmete, que te envuelvo en un sí eterno, duérmete, niño mío, que yo te envuelvo en un sí eterno duérmete, niño frágil, y nunca olvides que yo te quiero.
Letra: Poema de José María Rodriguez Olaizola sj (del libro “Cuando llegas”)
Música: Salomé Arricibita
#MeHasHabladoEnMilCanciones #Navidad #Virgen María
Este año, 2021, en el mes de septiembre, cumplo cuarenta años acompañando, con mi guitarra y mi voz, las celebraciones en la comunidad de la parroquia N.S. del Huerto. Ciertamente es una alegría poder celebrar todos estos años de servicio.
Pero, llegado a este punto, surgió la necesidad de compartir una experiencia que motive a los jóvenes músicos de mi comunidad a tomar la posta. La renovación es imperiosa. Por eso este «manual» combina, sin pretensión editorial alguna, consejos, sugerencias y una guía de celebraciones por tiempo litúrgico, sin dejar de compartir gustos musicales, historias y anécdotas…
Podés descargar el archivo en formato pdf en el siguiente enlace…
En 1891, el papa León XIII pública la carta encíclica Rerum Novarum (de las cosas nuevas). Esta encíclica es la que da lugar al desarrollo de la Enseñanza Social de la Iglesia como un cuerpo ordenado de principios, valores y normas que se proponen como orientación en la búsqueda de soluciones frente a la problemática social.
La situación a la cual se enfrenta León XIII es la de la Segunda Revolución Industrial; es decir, cuando los efectos de esta profunda transformación se extienden por toda Europa provocando un fuerte fenómeno de migración del campo a la ciudad en búsqueda de trabajo; circunstancias que dieron lugar a un marcado hacinamiento de familias en las ciudades. En este marco la situación del mundo obrero es de total desprotección: largas jornadas laborales, sin la debida seguridad social y un salario acorde al esfuerzo realizado. La Iglesia se pone de cara al mundo obrero y compromete su acción en la defensa de sus derechos (el influjo de esta encíclica se percibió en nuestro país de la mano de la Juventud Obrera Católica Argentina que, por décadas, acompañó el desarrollo del mundo obrero).
Este fue el punto de partida para el desarrollo de la Enseñanza Social de la Iglesia, es decir, el pensamiento de la Iglesia acerca de la realidad social o, dicho de otra manera, el evangelio de Jesús aplicado a la problemática social.
Es importante que podamos entender esta Enseñanza Social como un conjunto de principios valores y normas que el magisterio de la Iglesia propone como punto de partida en la búsqueda de una solución humana a los problemas sociales.
¿Por qué a la Iglesia le interesa lo político? Es importante entender la política en un sentido amplio, no como búsqueda de poder, no como acción partidaria o militancia sino como la búsqueda de todo ciudadano, grupo o institución del bien común. En ese sentido, en un sentido amplio, la política le interesa a la iglesia porque sabe que puede y debe ofrecer su colaboración en la consecución del bien social (común).
El punto de partida de esta enseñanza social es la Sagrada Escritura, de manera particular en los libros del Pentateuco, los Evangelios y las cartas de Pablo. De numerosos textos bíblicos se pueden hacer múltiples inferencias sociales que han permitido desarrollar, de manera sistemática, orientaciones de carácter dinámico (porque van cambiando según el curso de los acontecimientos) junto a principios inalterables (como el de la dignidad de la persona).
Un ejemplo de esto podemos encontrarlo en el capítulo 58 del libro del profeta Isaías. Isaías escribe 700 años antes de Cristo y señala con mucha fuerza cómo el culto de sus contemporáneos se ha alejado de la justicia. Les dice que su ayuno (práctica religiosa) está separado de la justicia, por lo tanto, esa práctica piadosa no agrada a Dios: “Porque ustedes, el mismo día en que ayunan, se ocupan de negocios y maltratan a su servidumbre. Ayunan para entregarse a pleitos y querellas y para golpear perversamente con el puño. No ayunen como en esos días, si quieren hacer oír su voz en las alturas” (Is 58, 3-4).
El profeta advierte que las prácticas religiosas (lo que llamamos culto) no debe estar alejada de la justicia si, en verdad, buscamos agradar a Dios con nuestras acciones. Y agrega:
“Este es el ayuno que yo amo –dice el Señor-: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo y no despreocuparte de tu propia carne (Is 58, 6-7). Es decir, el culto (la oración, la participación en la misa, el rezo del rosario, la visita a un santuario) adquiere sentido en la medida que, en el día a día, intentamos vivir esa fe llevándola a todos los ámbitos de la vida y, especialmente, en el hacer justicia con nuestras acciones.
Gracias a textos como el del profeta Isaías descubrimos la dimensión social de la fe: la importancia de vivir la fe en todo momento (no sólo en el templo o en la comunidad de fe), especialmente, con nuestras acciones (una íntima relación entre la vida y la fe).
En párrafos anteriores hemos dicho que la enseñanza social que se desprende del evangelio debe ser entendida como un conjunto de principios, valores y normas. No estamos presentando una filosofía social ni una ideología alternativa entre el socialismo y el liberalismo. No es la pretensión de esta enseñanza.
Los principios de la Enseñanza Social son cinco:
el bien común: nos referimos al bien de las personas, también a la suma de bienes tanto espirituales como materiales que son alcanzados con la cooperación del conjunto de la sociedad.
el destino universal de los bienes: Dios ha creado la tierra para todos los hombres. Los bienes de la tierra, por tanto, deben llegar a cada ser humano en su justa proporción.
el principio de la subsidiaridad: las sociedades de orden mayor deben ponerse en situación de ayuda de personas, grupos e instituciones de la vida social para que cada una de ellas puedan cumplir su misión.
el principio de la participación: consecuencia directa del principio anterior, llama a tomar parte responsable en la edificación de la sociedad.
la solidaridad: al reconocer la dignidad personal del ser humano, la solidaridad, como virtud social, nos anima a procurar para el prójimo aquello que toda persona merece alcanzar: pan, paz y trabajo.
Cuatro son los valores fundamentales: libertad, caridad, justicia y verdad.
Esta doctrina social se desarrolla a partir de documentos y declaraciones donde se exponen sus contenidos esenciales. Para poder diferenciarlos rápidamente, estos documentos llevan como título/nombre, las primeras palabras del texto en latín. Por ejemplo, el documento del Concilio Vaticano II llamado Gaudium et spes lleva ese nombre porque el texto comienza de esta manera: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo”. O, si nos referimos uno de los últimos documentos sociales, Laudato Si; comienza así: “Alabado seas, mi Señor, cantaba san Francisco de Asís”.
Cada documento es, también, reconocido por una abreviatura que, acompañada de un número, indica el párrafo que se ha citado o se recomienda leer. Siguiendo con los ejemplos mencionados:
Gaudium et spes (GS)
Laudato Si (LS)
¿Cuáles son los contenidos esenciales de la enseñanza social? En primer lugar, la dignidad de la persona humana; entender al hombre y la mujer como un seres sociales con derechos y deberes. En segundo lugar, el rol de la comunidad política, el rol del Estado orientado en la consecución del bien común, la cuestión del trabajo y, de allí, la espiritualidad del trabajador, la importancia de la economía y su relación con la moral, el rol de la empresa en la vida social y de los sindicatos como legítima agrupación de trabajadores. Otra de las temáticas fundamentales es la búsqueda de la paz, el desarrollo y la justicia de la mano de la promoción humana. Finalmente, la cuestión ecológica como tema englobante de toda problemática social.
Algunos de estos documentos, son:
Rerum Novarum (RN). Escrito por León XII en 1891. Versa sobre la cuestión social producto de la Revolución industrial.
Pacem in terris (PT). Su autor, Juan XXIII, escribió sobre la paz y los derechos y deberes humanos. Lo hizo en plena guerra fría (1961).
Populorum Progressio (PP). Escrita por Pablo VI, se centra en el fenómeno del progreso (desarrollo) al que llamó: “el nuevo nombre de la paz” (1968).
Laborem exercens (LE). Sobre el trabajo humano. Su autor, san Juan Pablo II, en 1981.
Centesimus annus (CA). También de Juan Pablo II. Analiza la situación mundial frente a la caída del Muro de Berlín. Publicada en 1991.
Evangelium Vitae (EV). El evangelio de la vida, escrito, también por san Juan Pablo II (1995).
Deus caritas est (DCE). Sobre el amor ligado a la justicia, de Benedicto XVI.
Laudato Si (LS). Del Papa Francisco. Sin dudas, la encíclica social de mayor importancia (¡la nueva Rerum Novarum!) ya que engloba todas las cuestiones sociales en una sola: la ambiental. Fue publicada en 2005.
Fratelli tutti (FT). Escrita, también por el Papa Francisco. Aborda el tema de la fraternidad universal y la amistad social. Escrita en 2020.
Como se anticipó, la doctrina social de la Iglesia se inspira fundamentalmente en las Sagradas Escrituras pero, también, en la contribución de los padres de la Iglesia, los aportes de la teología y el mismo magisterio de la iglesia de 2000 años.
El método de trabajo de esta enseñanza consiste en tres momentos o en tres etapas denominadas así: ver, juzgar y actuar.
Ver: la realidad. Analizar cuáles son las causas y consecuencias de la problemática social que se está abordando. Se trata de hacer un diagnóstico de la realidad para saber cuáles son los desafíos a los cuales nos enfrentamos.
Juzgar: nos preguntamos qué dice la palabra de Dios frente al problema social que estamos analizando. Cuáles son los elementos de juicio que nos permitan profundizar en la cuestión y comenzar a allanar el camino para su pronta solución.
Actuar: donde se proponen directrices de acción para hallar una solución humana a los problemas sociales.
Finalmente, ¿cuál es el objetivo de esta enseñanza? Promover la edificación de una nueva civilización (una nueva cultura) que tenga al amor como origen y meta. En 1987, se celebró en Buenos Aires la primera Jornada Mundial de la Juventud con la presencia de san Juan Pablo II. La canción que acompañó esas jornadas se tituló “Nueva civilización” (también conocida por el nombre de “Un nuevo sol”). Esta composición sintetiza con mucha claridad los principios esenciales de esta enseñanza social. Como se puede apreciar, la dignidad de la persona está en el centro de toda acción social, todo se enfoca hacia el logro del bien común de la mano del trabajo y la promoción que posibilitan un auténtico desarrollo.
El estribillo de la canción tiene que ver con el conflicto bélico entre Argentina y Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas. Ese año, 1982, el papa Juan Pablo II visitó por primera vez nuestro país dejando un mensaje a la juventud argentina que decía: “No dejen que el odio marchite esa capacidad de entendimiento que todos llevan dentro. Hagan, con sus manos unidas, junto a la juventud latinoamericana, una cadena de unión más fuerte que las cadenas de la guerra. Así serán jóvenes constructores de un mundo mejor. Así serán cristianos”. Aquellas palabras inspiraron la composición de esta canción, un verdadero himno y programa de acción, para todo seguidor de Jesús.
1. Una tierra que no tiene fronteras
sino manos que juntas formarán
una cadena más fuerte
que la guerra y que la muerte.
Lo sabemos, el camino es el amor.
2. Una patria más justa y más fraterna
donde todos construyamos la unidad,
donde nadie es desplazado
porque todos son llamados.
Lo sabemos, el camino es el amor.
UN NUEVO SOL SE LEVANTA
SOBRE LA NUEVA CIVILIZACIÓN QUE NACE HOY.
UNA CADENA MÁS FUERTE
QUE EL ODIO Y QUE LA MUERTE;
LO SABEMOS, EL CAMINO ES EL AMOR.
3. La justicia es la fuerza de la paz,
el amor, quien hace perdonar;
la verdad, la fuerza que nos da liberación.
Lo sabemos, el camino es el amor.
4. El que tiene comparte su riqueza
y el que sabe no impone su verdad;
el que manda entiende
que el poder es un servicio.
Lo sabemos, el camino es el amor.
5. El que cree contagia con su vida
y el dolor se cubre con amor
porque el hombre se siente
solidario con el mundo.
Lo sabemos, el camino es el amor.
6. El progreso se alcanza con trabajo
y que el hombre se pueda realizar:
que a la casa del pobre
llegue el pan y la alegría.
Lo sabemos, el camino es el amor
7. Es mi hermano aquél que está a mi lado,
todos hijos del Dios que nos creó,
porque él ha venido
a la tierra para unirnos.
Lo sabemos, el camino es el amor.
Himno de la Jornada Mundial de la Juventud Buenos Aires 1987 Autores: Alberto Croce y Eugenio Perpetua Intérprete: Athenas Venica
El cristiano está llamado a pasar por el mundo siendo “sal y luz de la tierra”, “levadura en la masa”, comprometiendo su acción cotidiana en la edificación de la sociedad humana optando, siempre, por la concordia y el encuentro. Ser ciudadano ejemplar no es una opción para el cristiano, es un deber. Para ello, cuenta con esta enseñanza social.
Consignas de trabajo
1.- La enseñanza social y las Sagradas Escrituras. Lee atentamente estos textos y extrae qué tipo de enseñanza, de carácter social, puedes inferir de ellos. Exprésalos en una breve oración.
Parábola de la levadura en la masa (Mt, 13, 33)
Después les dijo esta otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa».
Parábola del rico y el pobre Lázaro (Lc 16, 19-31)
Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado. En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Entonces exclamó: «Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan».
«Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí».
El rico contestó: «Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento». Abraham respondió: «Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen». «No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán». Pero Abraham respondió: «Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán».».
La multiplicación de los panes (Jn 6, 1-15)
Después de esto, Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos. Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: «¿Dónde compraremos pan para darles de comer?». El decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. Felipe le respondió: «Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan».
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: «Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?». Jesús le respondió: «Háganlos sentar». Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron. Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada». Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: «Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo». Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña.
El primero es el servidor (Mc 9, 33-35)
Llegaron a Cafarnaúm y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: «¿De qué hablaban en el camino?». Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos».
Obras de misericordia (Mt 25, 34-40)
«Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver».
Los justos le responderán: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?».
Y el Rey les responderá: «Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo».
El trabajo, motivo de felicidad (Sal 128, 1-2)
¡Feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos! Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y todo te irá bien.
2.- Principios y valores de la DSI. Resuelve el crucigrama a partir de los textos del magisterio social que encontrarás a continuación.
Esta enseñanza social no se trata de una posición intermedia entre socialismo y liberalismo.
Principio de la DSI que llama a intervenir comprometidamente en la vida social.
Primer documento de la enseñanza social de la Iglesia.
Uno de los valores de la DSI que refiere sobre la posibilidad de elegir u optar.
Documento del papa Juan XXIII sobre la paz en el mundo.
Enseñanza que propone la Iglesia.
Principio fundamental de esta enseñanza social que procura ser alcanzado con la cooperación del conjunto de la sociedad.
Una de las fuentes de consulta de la enseñanza social.
En el mundo, el cristiano debe ser ejemplar.
Otro de los valores de la DSI que busca la igualdad, la equidad, la distribución.
Cuestión englobante de toda la problemática social.
La enseñanza social es un conjunto de…
Valor de la DSI. Amor.
Quinto principio de la enseñanza social.
Fuente principal de esta enseñanza.
Ponerse en situación de ayuda a fin de que personas, grupos e instituciones puedan cumplir su misión.
Principio que recuerda la justa distribución de los bienes.
Además de principios, la enseñanza social es un conjunto de…
Segundo momento del método de la DSI.
Documento del Papa Francisco sobre la amistad social.
Primer momento del método de la DSI.
3.- Analizando “Nueva civilización”. Identifica en el texto de la canción los principios y valores de la enseñanza social. ¿Qué otros temas, propios de esta enseñanza, quedan reflejados, también? ¿Cuál es la estrofa que, mayormente, pueda responder a las necesidades que, como argentinos, tenemos en la actualidad?
Los signos son elocuentes: una quena, arcilla blanda, semilla, leña seca. Y la finalidad de cada uno revela una misión: abrirse al amor de Dios en el servicio a los hermanos.
Ser música de Dios para lleva a todos un mensaje de esperanza.
Arcilla que se deja modelar, que reconocer ser obra en manos del gran Artesano.
Semilla que encierra en su pequeñez la fuerza de un misterio que cae en tierra para dar fruto.
El Papa Francisco nos ha sorprendido con este hermoso regalo que realza el servicio de catequista en la Iglesia al instituir el Ministerio laical del Catequista. Y lo hace con una breve Carta Apostólica titulada Antiquum Ministerium (El ministerio de Catequista).
En esta entrada, podrás acceder a una presentación con los aspectos centrales de la Carta Apostólica, un sencillo aporte para celebrar, desde la alegría, el mes del Catequista.
Si deseas descargar un archivo pdf con este contenido, puedes hacer click aquí.
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Animando en nuestra comunidades la conversión ecológica
El Papa Francisco nos invita a trabajar por una ecología integral que mire tanto la persona (su corazón, sus necesidades, sus posibilidades de desarrollo) como la naturaleza (que hay que respetar y resguardar pensando que es un bien para todos, también para las generaciones venideras). En esa mirada a la persona y el mundo natural encontramos la presencia de un Dios (que crea el mundo por amor) que nos interpela y recuerda cuál es nuestra misión en la tierra: custodios de los bienes de la creación.
En la encíclica Laudato Si, nos propone una serie de notas para desarrollar una «Educación y espiritualidades ecológicas». En muchas comunidades, la resonancia de las palabras del Santo Padre dieron lugar a parroquias, escuelas, capillas «Laudato Si», es decir, comunidades que abrieron sus puertas a esta llamada, dando lugar a una verdadera conversión ecológica: aquella que deja brotar, en su relación con el medio ambiente, todas las consecuencias del encuentro con Jesús.
Para preparar este taller titulado «Diálogo fe y ecología», pensamos en compartir, previamente, un formulario que nos permitiera recoger opiniones y experiencias realizadas en diversas comunidades eclesiales (parroquias, capillas, escuelas). Al momento de escribir este posteo (lunes 2 de agosto de 2021), 37 catequistas contestaron al formulario propuesto.
El primer paso es distinguir los problemas detectados por la comunidad como, mayormente, urgentes/complejos.
1.- Elige los tres problemas ambientales más complejos presentes en tu entorno diario (hogar, escuela, trabajo).
Agua (carencia de agua potable/dificultades de acceso)
Agua (contaminación de napas/pozos)
Agua (derroche de agua potable por mal uso o pérdidas)
Basura (basurales o microbasurales a cielo abierto)
Basura (falencias en la recolección)
Basura (no hay separación de residuos para su posterior tratamiento)
Biodiversidad (pérdida de…)
Cambio climático
Contaminación (emanaciones producto de la actividad industrial/vertederos)
Contaminación (uso de agroquímicos)
Contaminación (uso de energías contaminantes, no renovables)
Deforestación (pérdida de bosques o de espacios verdes)
Deforestación (producto de edificaciones sin control, pavimentación, etc.)
Desertificación
Efecto invernadero
Energías renovables (carencia de desarrollo de esta energías)
Hábitat urbano (depreciación del entorno)
No sorprenden los resultados. Los tres problemas mayormente mencionados se encuentran en el eje agua/basura/contaminación y la solución a estas problemáticas se encuentra, sin dudarlo, en el cambio de actitud de las personas (individual y colectivamente) de la mano de una verdadera conversión ecológica.
2.- Piensa si, frente a cada uno de los problemas mencionados, se puede emprender una acción tendiente a solucionar o disminuir sus efectos. Esa acción debe estar a tu alcance (sea personal o comunitaria).
No. Está fuera de mi alcance encontrar una solución.
Sí, pero la única acción posible es denunciar la situación ante las autoridades y/o generar conciencia en la comunidad de los efectos negativos que conlleva el problema señalado.
Si, puedo emprender una acción personalmente o en comunidad para dar respuesta a este desafío.
Destacamos las dos respuestas mayoritarias: es válido peticionar frente a las autoridades acerca de problemáticas cuya resolución escapa a nuestras manos. Y más aún, la conciencia de que podemos hacer algo personal o comunitariamente. Vale la pena remarcar que, comenzar con pequeñas acciones es adoptar la dinámica del Reino que Jesús nos muestra con la parábola del grano de mostaza: todo lo pequeño se transforma en una gran acción si ésta perdura y persevera.
3.- Peticionar a las autoridades es un derecho de todo ciudadano. Frente a situaciones que escapan a nuestro control, el ciudadano (personalmente o en comunidad) puede exigir la intervención de las autoridades competentes. ¿Han llegado a realizar alguna de estas acciones?
Envío de carta/correo electrónico a las autoridades locales
Pedido de entrevista con las autoridades locales a fin de presentar la situación
Intervención de miembros de la comunidad en el Consejo Deliberante
Denuncias planteadas a organizamos provinciales o nacionales
No, no hemos accionado
4.- El Papa nos llama a recuperar / desarrollar los niveles de equilibrio ecológico. ¿Cuál de estos cuatro niveles resulta urgente recuperar / desarrollar para alcanzar una verdadera conversión ecológica?
Nivel interno (con uno mismo)
Nivel solidario (con las demás personas)
Nivel natural (en la relación con la naturaleza en toda su extensión)
Nivel espiritual (la relación con Dios)
5.- ¿Qué acciones concretas pondrías en marcha para desarrollar los niveles de equilibrio ecológico?
La oración como puerta de acceso a una espiritualidad ecológica
La opción preferencial por los pobres
Consumo racional de bienes
Eucaristía: pan partido y entregado a los hombres
Promover el principio de que «menos es más»
Los sacramentos (signos de la naturaleza) mediación de la vida sobrenatural
Reducir, reciclar, recuperar
Reducir la huella ecológica
Apostar por un crecimiento/desarrollo sostenible
Educar en la sobriedad y la austeridad
«El mejor residuo es el que nunca se genera». Apuntar a la eliminación de lo descartable
Reparar en lugar de descartar y volver a comprar
Promover el contacto/cercanía con la naturaleza
San Francisco de Asís: modelo de relación armónica con la Creación toda
6.- En diversas comunidades (Parroquias, Escuelas, Capillas) se han puesto en marcha diversos proyectos que suman esfuerzos en camino a una ecología verdaderamente integral. Señala las acciones que se han puesto en marcha en tu comunidad y aquellas que te gustaría movilizar (entre paréntesis figuran los proyectos que ya están en marcha).
Elaboración de ladrillos ecológicos (11 proyectos en marcha).
Reducción del uso de plásticos/nylon (15)
Meriendas saludables (8)
Reducción de ingesta de bebidas azucaradas (7)
Recolección de tapitas plásticas para su donación (25)
Construcción de un invernadero (6)
Campaña de forestación en el entorno escolar (7)
Separación de residuos orgánicos e inorgánicos (19)
Uso de energías alternativas (5)
Recolección segura de pilas y baterías (10)
Huerta escolar con fines solidarios (7)
Jornadas de adopción de mascotas (5)
Limpieza de playas / plazas / sectores públicos (12)
Uso racional del agua en el establecimiento (18)
Educación acerca de los consumos responsables (14)
Reducción del uso de papel en las actividades de la capilla, parroquia o escuela (16)
Limpieza de los salones (calidad del hábitat urbano/humano) (22)
Belleza/Armonía/Higiene de los lugares de uso común (22)
Generación de espacios verdes dentro del edificio (jardines) (11)
Vida al aire libre (campamentismo, convivencias, excursiones) (18)
Ahorro de energía eléctrica (15)
Destino final de residuos tecnológicos (5)
Cultivar las tres R: reutilizar, reducir, reciclar (21)
Alentar el uso de bicicletas (por ejemplo, a partir de una caravana de bicicletas escolares) (7)
Proponer caminatas saludables (9)
Correcto uso de celulares para prolongar su vida útil (6)
Compost comunitario (2)
Jornada de limpieza y reparación del mobiliario (10)
Campañas de difusión/concientización sobre el cuidado del Medio ambiente (13)
Otro (13)
Son numerosos los emprendimientos puestos en marcha por las comunidades que respondieron a la encuesta. Los datos revelan que las acciones desarrolladas se centran en la vida íntima de la comunidad (hábitat urbano, racionalización/ahorro de recursos, recolección de objetos para su posterior reutilización). El concepto de «Iglesia en salida» puede inspirar muchas otras acciones tendientes a recuperar el equilibrio ecológico en sus diversos niveles.
7.- Si en la respuesta anterior elegiste la opción «Otro», especifica brevemente de qué se trata el proyecto.
Charlas por parte de entidades que promueven el reciclaje
Dar charlas de medio ambiente a niños
Reforestación de mi barrio
Llevar a cabo proyectos de ecodiseño con los jóvenes y los niños
Gestión de residuos sólidos comunitarios
Acerca de la separación de residuos se presentan proyectos en escuelas y municipios pero falta concientización porque lo que se ve no coincide en el dia día.
Enseñar desde la Familia y la Escuela el Cuidado de uno mismo y la naturaleza, sabiendo tener paciencia y creatividad para llegar a ese objetivo.
Talleres de concientización sobre el uso y consecuencias de agroquímicos
Charlas a la comunidad sobre Agua potable a través de extensión universitaria y grupo aguas sobre la importancia del agua potable y el daño que genera en el ser humano su contaminación
Recuperación de ropa usada
Me gustaría trabajar analizando la encíclica «Laudato Si’ desde la mirada de los adolescentes y jóvenes para llevar propuestas concretas al ámbito de consejo pastoral para ser analizadas, evaluadas y en caso de ser aprobada comenzar cuánto antes nuestra tarea.
Elaboración de viandas saludables para los hermanos que viven en la calle
8.- Las tareas de la catequesis apuntan al desarrollo integral del discípulo misionero. Teniendo en cuenta las mencionadas por el Directorio para la Catequesis, ¿qué influencia tiene, cada una, en el desarrollo de una conciencia ecológica y una posterior conversión?
Llevar al conocimiento de la fe
Iniciar en la celebración del misterio
Formar en la vida en Cristo
Enseñar a orar
Introducir a la vida comunitaria
9.- Nuestra propuesta es comenzar a transformar las parroquias / escuelas / capillas en «comunidades Laudato Si». ¿A qué nos referimos?
Una comunidad con proyectos de carácter ecológico
Una comunidad que busca integrar los cuatro niveles de equilibrio ecológico: personal, natural, solidario, espiritual
Una comunidad comprometida en la reducción, reciclado y reutilización de objetos
Una comunidad con talleres ligados a la ecología
10.- ¿Crees que es posible transformar tu parroquia/escuela/capilla en una comunidad «Laudato Si?
En el Simposio Internacional de Catequética se incorporó la expresión «Parroquias Laudato Si», esto es, «comunidades que encarnen vivamente los principios que el para Francisco expone en la encíclica y busquen, entre otras acciones: humanizar nuestras relaciones, generar espacios verdes comunitarios, parroquia modelo en el uso de los recursos (reducir, reciclar, reutilizar), que motiva el gusto por la naturaleza con actividades al aire libre» (ISCA.- Simposio de Catequética. Interpelaciones a nuestra catequesis a la luz de Francisco.- Buenos Aires.- PPC.- pág. 282.-).
«Madrecita del Carmen» es una canción compuesta por la hermanas carmelitas de San Nicolás. La canción, está incluida en la obra «Hay vida escondida», editado por la Asociación Nuestra Señora de Luján que reúne a las Carmelitas Descalzas de la Argentina.
Madrecita del Carmen,
estás vestida de fiesta,
el color de mi tierra
te cubre el corazón,
tierra bendita, tierra sedienta,
que con tu presencia orante
la convertís en misión.
Madrecita del Carmen,
intercede por tu pueblo
no dejes que la injusticia
aplaste nuestros sueños,
¡reaviva la esperanza
que algo nuevo está naciendo!
Madrecita del Carmen,
falta el vino de alegría
echale una mirada a tu Hijo, Jesús
no podrá resistirse a tus ojos
esos que con ternura
cobijan nuestro dolor.
Madrecita del Carmen
te hiciste “canto del Padre”
por tantas maravillas
que en tu pobreza obró
enseña a nuestro pueblo, que es pobre,
a liberar su canto:
¡que nadie calle su voz!
Carmelo de San Nicolás
«Hay vida escondida»
Te invitamos a visitar el posteo titulado «Me has hablado en mil canciones» donde encontrarás letras de canciones que anuncian la Buena Noticia y nos invitan al seguimiento de Jesús.
#Tiberíades #Me_has_hablado_en_mil_canciones #María #Virgen del Carmen
Muchas pandemias han asolado a la humanidad. En 1493, el poblado de Chiavari, en Italia, se vio envuelto en una epidemia de cólera. Una mujer, que había logrado quedar a salvo de la enfermedad, mandó a pintar en un huerto la imagen de Nuestra Señora en acción de gracias. Muy pronto ese lugar se transformó en santuario, lugar de encuentro entre la Madre (del Huerto) y sus hijos.
Hoy, somos nosotros quienes elevamos nuestra plegaria en este tiempo difícil y complejo que nos toca vivir. La pandemia del coronavirus se ha llevado a muchos de nuestros familiares, amigos, compañeros, vecinos… Hoy, elevamos una oración por todos ellos y por el pronto fin de esta situación de confinamiento y dolor.
¿Por qué rezar por aquellos que han muerto? Una de las últimas palabras de Jesús en la cruz, fueron: «Padre, en tus manos encomiendo mí Espíritu». En el último instante de vida, Jesús nos recuerda que el alma es inmortal y, tras la muerte regresa a su origen: Dios, fuente y dador de vida. Sí. De Dios salimos y a Dios hemos de volver. Por ello rezamos por las personas que han fallecido: para que su alma encuentre reposo en Dios.
Esta oración es un momento de gratitud en el recuerdo de todas aquellas personas que han fallecido desde el comienzo de la pandemia, una plegaria confiada de que ya están gozando del encuentro con Dios y de profunda esperanza que esta situación pronto cesará, permitiéndonos parir un mundo nuevo: más sensible, más cercano, más humano.
(Sobre un tapete, encendemos una vela junto al libro de la Palabra de Dios).
Nos dice la Palabra de Dios:
Pero nosotros llevamos ese tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios. Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados. Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Pero teniendo ese mismo espíritu de fe, del que dice la Escritura: Creí, y por eso hablé, también nosotros creemos, y por lo tanto, hablamos. Y nosotros sabemos que aquel que resucitó al Señor Jesús nos resucitará con él y nos reunirá a su lado junto con ustedes. Nuestra angustia, que es leve y pasajera, nos prepara una gloria eterna, que supera toda medida. Porque no tenemos puesta la mirada en las cosas visibles, sino en las invisibles: lo que se ve es transitorio, lo que no se ve es eterno.
2Cor 4, 7-10.13-14.7-18
Meditamos las palabras del apóstol y compartimos estas intenciones. A cada una de ellas, decimos:
«Llevamos este tesoro en vasijas de barro».
Te damos gracias, Señor, por la vida que nos regalas. Esta es nuestra vocación: honrarla y vivirla desde la alegría.
Te damos gracias, Señor, por los esfuerzos cotidianos de hombres y mujeres que luchan para frenar esta pandemia: trabajadores esenciales, personal de salud, hombres y mujeres de ciencia, seguridad, educación… Por todos ellos, gracias!!!
Te pedimos que alientes nuestra esperanza de poder dar a luz un tiempo nuevo donde podamos experimentar la armonía del hombre junto al hombre en comunión con el mundo.
Anima todos nuestros esfuerzos para proteger y protegernos del Covid19. Haznos concientes de que las medidas que tomamos no son en vano: resguardan la vida que buscamos honrar.
Sana nuestras heridas, especialmente, las que surgen de la ausencia de tantos seres queridos que han partido en este tiempo.
Fortalece nuestra fe en la resurrección, de la que gozaremos al final del camino, cuando celebremos el reencuentro con amigos y seres queridos que nos han precedido.
(En un lugar apropiado, junto al libro de la Palabra, podemos disponer una Cruz y la vela encendida. Preparamos otros cirios para que puedan ser encendidos por los participantes)
La memoria nos permite renovar, en nuestros corazones, la presencia de aquellos que han partido. En el recuerdo, manifestamos nuestro amor, reconocimiento, admiración. También, permitimos que el dolor se canalice, se ofrezca a Dios transformándose en plegaria, también en acción. Vamos a recordar los nombres de familiares, amigos, compañeros, vecinos que han partido a la casa de Dios en este tiempo, desde el comienzo de la pandemia… (Escribimos los nombres en un afiche, cartulina o cuaderno).
El sacerdote jesuita José María Rodríguez Olaizola es autor de un texto, musicalizado por Cristóbal Fones, sj que hace mención a la herida recibida por san Ignacio de Loyola en Pamplona y que diera inicio a su proceso de conversión. Esa herida lo acompañó toda la vida pero, también, lo impulsó a amar y servir a Dios en todas las cosas.
Al final de la vida llegaremos con la herida convertida en cicatriz.
El amor pasará varias facturas. El camino nos dejará mil huellas. Con la misma pared tropezaremos. Alguna decepción nos hará mella. Mas somos hijos de un Dios enamorado. Sedientos buscadores de respuestas. Somos pura ambición que Tú sembraste, para que así tu reino floreciera.
Lucharemos a muerte con el ego. Sentiremos que el tiempo nos aprieta. Guardaremos derrotas en la entraña. Perderemos la música y la fiesta. Y, con todo, seguiremos bailando. Porque así somos, humanos en tu estela. Portadores de un fuego inextinguible. Creyentes en un mundo sin fronteras.
Somos fragilidad entusiasmada, soñadores que no se desesperan. Nunca renunciaremos al mañana, aunque en el hoy nos toque la tormenta. Y si acaso se agrietan los motivos por los que un día elegimos tu bandera, agrietados seguiremos caminando, que tu evangelio es ahora nuestra tierra.
José María Rodríguez Olaizola
El cardenal Pironio enseñaba en un retiro titulado «El Padre nos espera»: «¡Qué bueno es llegar al Padre con las manos vacías, pero escritas con los nombres de las personas que hayamos amado».
Damos gracias a Dios por el paso de todas estas personas por nuestras vidas y nos comprometemos a seguir trabajando para que las heridas de cada hombre y mujer de nuestro tiempo comiencen a sanar y cicatrizar y, así, inaugurar un tiempo nuevo para toda la humanidad.
A María, nuestra Madre, a quien una espada atravesó su corazón, le confiamos nuestras vidas.
«Virgen del Huerto, Madre querida, tuya es mi vida, ruega por mi. Y cuando logre dejar este suelo llévame al cielo cerca de ti». Amén
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A continuación encontrarás un gran listado de documentos dedicados a la catequesis, de manera directa o indirecta. Este listado es prueba de la importancia de la catequesis, como una de las formas de ministerio de la Palabra de Dios, dentro de la Iglesia y de la importancia que reviste el “pensar la catequesis”.
Cada documento aporta una riqueza singular, tanto para reflexionar sobre lo que hoy nos interpela, como para indagar en las resonancias, búsquedas y necesidades de la catequesis en otros momentos.
Concilio Vaticano II
Concilio Vaticano II.- Dei Verbum.- Constitución dogmática sobre la Divina Revelación
Son innumerables los artistas surgidos de comunidades de fe a la luz del servicio prestado a la evangelización, la catequesis o la liturgia. La Iglesia ha gestado músicos, cantantes y compositores maravillosos que animan con sus producciones la vida de las comunidades reunidas en torno a la Palabra y han significado, para muchos, puerta de entrada (o retorno) a la vida de fe.
Este listado, incompleto, es sólo una muestra de la cantidad de artistas católicos que ponen sus dones al servicio del encuentro del hombre con Dios.
Ain Karem
«Cantar la Palabra» es la meta de este proyecto evangelizador surgido en la comunidad de las Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna.
Su nombre se debe al escenario de la Visitación. Ain Karem es la residencia de Isabel y en encuentro con la Madre de Jesús, inspira fuertemente, este proyecto musical. Podemos leer en su página web: «Tomamos este icono como referencia, pues la razón que nos lleva a componer y cantar puede acercarse, de alguna manera, a lo que debieron experimentar María e Isabel… ¿cómo no alzar nuestra voz y entonar cantos de alabanza a este Dios que se hace carne, que nos “habita” y salva?».
A este gran hombre de Dios le debemos obras musicales como «La pasión según san Juan» o «Emmanuel Cantata Navideña».
Son innumerables las composiciones suyas que entonamos en nuestras comunidades, como, por ejemplo: «La creación», «Zamba del grano de trigo», «O trompeteiro», «Hay fiesta en la casa ´el Padre», «Piedra libre».
Andrés Tejero es un músico toledano, autor de una serie de obras instrumentales inspiradas en diversos escenario evangélicos. Todas sus obras llevan nombres de lugares, personajes o pasajes de los evangelios.
Autor de una gran cantidad de composiciones (ideales para ambientar momentos de oración y reflexión), como, por ejemplo: «Nazaret», «Judea», «Jerusalén», «Samaría», «Galilea».
La Fundación Canto Católico agrupa a artistas chilenos comprometidos con el anuncio de la Buena Noticia. Forman una extensa comunidad online que centra su interés en el desarrollo del arte sacro. Con producciones cuidadas (videos, cancioneros, partituras) se destacan por una cuidadosa selección de piezas de música sacra.
Sacerdote español, autor de numerosas y conocidas composición, tales como: «Pescador de hombres», «Iglesia peregrina de Dios», «Id y enseñad», «Nueva creación», «Como Cristo nos amó», «Vienen con alegría»
Ordenado sacerdote en 1959, su tarea compositiva la desarrolló, principalmente, después del Concilio Vaticano II llegando a unas 500 obras musicales litúrgicas. Es, además, ganador de un disco de oro en España por sus producciones musicales.
Luego de haber visitado Galilea en el año 1974, compuso «Pescador de hombres» (inspirada en el pasaje de Lc 5, 1-12).
Cristóbal Fones
Sacerdote jesuita chileno. En su página web presenta su obra como «Música al servicio de la fe y la promoción de la justicia». Doctorado en teología sacramental y litúrgica. Estudió música en Berklee College of Music, de Boston. Desde 1996 (año de la publicación de su primera obra musical, «Te contemplo en el mundo», ha editado gran número de producciones musicales, entre ellas «La mesa de todos» (misa en español) y «Misa ülkantun» (primera misa en lengua indígena), fruto del trabajo realizado con comunidades mapuches. Grabó, además, una recopilación de composiciones jesuíticas en «Ite inflammate omnia»; «Tejido a tierra», con canciones de diversos autores; «Küme Mongen», música instrumental para una ecología integral; «Tú, mi hermano», donde recoge los textos de Esteban Gumucio musicalizados por Andrés Opazo, entre otras tantas obras.
Se ha destacado, también, por su colaboración con otros músicos y artistas católicos, grabando junto a Canto Católico, Maxi Larghi y Jesuitas acústicos. Su obra, sin duda, es una de las grandes animadoras de la espiritualidad y misión de muchas comunidades hispanohablantes. Canciones como «Tu modo», «Volver a volar», «Canción al corazón de Jesús, «Mi Cuerpo es comida» o «Paz armada», acompañan la vida del Pueblo de Dios.
Una de los artistas católicos argentinos más reconocidos. Con una trayectoria de más de treinta años. Miembro del Movimiento de la Palabra de Dios y de la Red Magnificat, Daniel es autor de numerosas canciones que forman parte de la vida del Pueblo de Dios: «Jesús, te seguiré», «Yo creo en las promesas de Dios», «Dios de la Vida», por nombrar sólo algunas.
Es conocida su amistad con Martín Valverde y Luis Enrique Ascoy. Juntos han emprendido la tarea de «pescar en red» utilizando la música como lenguaje y motor.
Sacerdote salesiano, oriundo de la patagonia. Autor de innumerables canciones que enriquecen el cancionero católico, especialmente, en el ámbito de la pastoral juvenil. Algunas de sus obras más conocidas: «En mi Getsemaní», «Hasta dar la vida», «Declaración de domicilio», «Esto que soy, eso te doy».
Dueño de un estilo particular de canciones con letras profundas que ponen en diálogo las enseñanzas del evangelio con las necesidades de los hombres y mujeres, hoy.
Grupo fundado por el padre Osvaldo Catena en el año 1977, comprometido en el acompañamiento, la formación y animación litúrgica. Son innumerables las obras realizadas por el grupo, entre las que se destaca «Cantemos, hermanos, con amor», una recopilación de más de 500 composiciones ordenadas según su uso litúrgico, acompañadas de sus respectivas partituras.
Entre los fundadores del grupo, pueden mencionarse a Juan Carlos Maddío, Oscar Caamaño, José Bevilacqua, Hilda Vazzano, entre otros. En la actualidad, es coordinado por el padre Daniel Climente.
Grupo de Málaga, actualmente integrado por María José Martín, Susana Melero y Leticia Calzado (en el mundo de la enseñanza y educación), María del Mar Luque (médico), Alfonso Moreno (enfermero y cantautor) y Fermín Negre (sacerdote diocesano de Málaga).
Su primera obra data del año 1992 y, a la fecha, diez producciones musicales conforman su historial discográfico. Algunas de ellas, son: «Abrasando la noche» (con la bella canción «Despiértame»), «En Espíritu y verdad» y «Padrenuestro. Un nuevo modo de ser».
Proyecto musical creado por los sacerdotes jesuitas David Pantaleón (República Dominicana), Jorge Ochoa (México), Enric Puiggròs (España) y Cristóbal Fones (Chile).
El objetivo de este proyecto es acompañar el caminar de las comunidades católicas de habla española, compartiendo producciones musicales realizadas en diversos lugares del continente. Han gradado obras como «Creador discreto», «En todo», «Mi Cuerpo es comida», «Canción a San Francisco Javier» (junto a Martín Valverde), «Rostro», «Dar la cara».
Músico y productor. Ha acompañado la carrera de numerosos artistas católicos produciendo temas y videos de alta calidad. En su canal de YouTube, pueden apreciarse interpretaciones de artistas como Jaris, Athenas, Pablo Martínez, Verónica Sanfilippo, Ariel Glaser, Javier Brú, entre otros.
Algunas de sus obras: «Jesús, eres digno de alabar», «Siempre te amaré», «Jesús Eucaristía». Compuso la música de gran parte de la obra «Es Cristo que vive en mí» (Canciones a San Pablo).
Nacido en Costa Rica, naturalizado mexicano, Martín Valverde es uno de los artistas católicos de mayor alcance e influencia. Radicado en México desde comienzos de la década de los ´80, Martín ha trabajado en la evangelización a través de la música.
Junto a su esposa, Elizabeth, ha formado Producciones Dynamis, responsable de la organización de producciones musicales – evangelizadoras en diversas partes del mundo. La formación de músicos forma parte, también, de las tareas que realiza Martín junto al equipo de Dynamis.
Son muchas las obras compuestas por Martín Valverde a lo largo de décadas dedicadas a la evangelización. Sin dudas, «Nadie te ama como yo» es su canción más reconocida, «Gloria», «Te alabo en verdad», «Discípulo»… por mencionar sólo algunas.
Con motivo del V° Centenario de la Evangelización de América Latina, un grupo de músicos de la ciudad de Azul se reunión para interpretar la Cantata a los Santos Latinoamericanos: un recorrido por el testimonio de hombres y mujeres al servicio de la Nueva Evangelización.
Voces: María Marta Andrich, Roxana González, Cecilia Picaroni e Hilda Vazzano.
Voces, guitarra y percusión: Luis Vazzano, Fernando del Río.
Bajo y teclados: Fernando Chioddi – Teclados: Carlos Duca, Daniel Chamero
Guitarra: Carlos Castiglione – Acordeón: Marcos Picaroni
Asesor general: Juan Carlos Maddío
Néstor Gallego
Sacerdote de la Arquidiócesis de Buenos Aires. Músico, integrante del grupo «Pueblo de Dios». Autor de numerosas obras musicales para la liturgia y la catequesis, todas ellas editadas por Signo producciones. Algunas de ellas, son:
Fiesta del Señor 1-2-3. Música para la celebración eucarística con niños.
Diez milagros de Jesús: Música para una catequesis.
Diez parábolas de Jesús: Música para una catequesis.
Viajeros de la esperanza: canciones del Antiguo Testamento.
Bienaventurados: canciones del Nuevo Testamento.
Los Amigos de Jesús: canciones para una catequesis.
La Pasión.
Alégrate, Madre nuestra: cantata mariana.
Pablo Martínez
Pascua Joven
Salomé Arricibita
«…estudié en el Sagrado Corazón donde se empeñaron en iniciarme en una asignatura que dura toda la vida, la de mirar con los ojos del corazón: con respeto, y sin fronteras. Unas veces, me sale mejor que otras… Apasionada de la música y la naturaleza e irremediablemente atraída por la fragilidad humana, estudié medicina y música, y creo firmemente que ambas se complementan y no puedo «ser» ya, sin la una o sin la otra» (feadulta.com).