Para comenzar la semana, les proponemos una oración al Espíritu Santo que nos hace comunidad…

#Buenos_días_buenas_tardes
Para comenzar la semana, les proponemos una oración al Espíritu Santo que nos hace comunidad…

#Buenos_días_buenas_tardes
Para comenzar esta semana, te proponemos esta oración del Beato Eduardo Francisco Pironio, a Nuestra Señora de la Misión.

#Buenos_días_buenas_tardes

«Redes» es un proyecto de educación popular destinado a la formación inicial de
catequistas. Valiéndose de medios digitales accesibles, invita a los participantes a
reflexionar sobre la base de doce verbos que orientan el actuar del catequista,
discípulo y misionero al servicio de la vivencia, transmisión y compromiso de la fe.
La formación que ofrece el proyecto «Redes» es básica, puerta de acceso a otras
propuestas pedagógicas: «La formación es un proceso permanente que… ayuda al
bautizado a tomar forma, es decir, a desvelar su identidad más profunda, que es la de
hijo de Dios en una relación de profunda comunión con los demás» (DPC, 131).
«Redes» es un proceso comunitario de crecimiento en el servicio. Busca «tender
puentes» afirmando, así, la importancia del diálogo en comunidad para una formación
sólida.
«Redes» se inspira en el mandato de Jesús a sus discípulos a orillas del mar de
Tiberíades: «Echen las redes y encontrarán» (Jn 21, 6). La convicción, clara y sostenida,
de que la tarea del catequistas consiste en «echar las redes al mar»: salir al encuentro
de los demás y, con la palabra y la acción, presentarse como testigos del amor de Dios.
Esquema de cada encuentro
El itinerario formativo es gratuito. Al finalizar el proceso, el alumno podrá contribuir voluntariamente con el proyecto.
El contenido previsto se organiza a partir de doce verbos que recorren la experiencia de
fe del discípulo misionero: desde el encuentro fundante con Jesús, pasando por la vida
comunitaria, la evangelización y las exigencias de la catequesis hasta llegar a la
identidad del catequista y la necesidad de renovar, permanentemente, su relación con
Jesús.
Cada tema se organiza teniendo presente las dimensiones de la formación del
catequista: ser, saber ser con, saber, saber hacer. En cada encuentro, el catequista
encontrará: el punto de partida desde la experiencia cotidiana, la centralidad de la
Palabra de Dios, los aportes del Magisterio de la Iglesia, la vida de oración en diversas
formas y expresiones, una metodología de trabajo (aprender haciendo).
Los temas a desarrollar, son:
1.- Encontrar. El encuentro con Cristo: punto de partida.
2.- Compartir. Apóstol: saber ser con los otros.
3.- Escuchar. La Palabra de Dios: como María, a los pies de Jesús.
4.- Orar. El diálogo con Dios: la fortaleza de la oración.
5.- Evangelizar. La dicha de la Iglesia: anunciar el Evangelio.
6.- Resonar. Educar en la fe: el desafío de la catequesis.
7.- Crecer. Madurar la fe: las tareas de la catequesis.
8.- Beber. Las fuentes de la catequesis: su riqueza y contenido.
9.- Comunicar. El arte de expresar el evangelio.
10.- Acompañar. La Pedagogía de Dios: un estilo de educación.
11.- Guiar. El encuentro de catequesis: vida, fe, vida nueva.
12.- Ser. La identidad del catequista: maestro, educador y testigo.
Descarga la fundamentación, el temario y la metodología del proyecto aquí.
Inscripción. Comienza el 10 de abril.
#Tiberíades #Redes

Adviento es un tiempo corto pero intenso. Tan solo cuatro domingos que, con su mensaje y sus símbolos, allanan el camino hacia la Navidad y nos invitan a poner, en el centro de nuestra vida cristiana, el deseo de encuentro con Jesús, alegría nuestra y razón de nuestra esperanza.
La corona del Adviento es uno de los tantos símbolos que este tiempo nos propone. Con su pedagogía del signo (forma circular, adornada de ramas verdes y cuatro velas que van indicando la cercanía de la meta) nos invita a transitar este tiempo con la convicción que la «luz está cerca», que esa expresión del profeta Isaías está por hacerse realidad:
"El pueblo que caminaba en tinieblas ha visto una gran luz" (9, 1).
Esta canción del grupo Ictys puede acompañar la oración de cada familia al encender la corona de Adviento. Sin duda, el canto nos permitirá ganerar un clima de oración que prepare los corazones, no para quedarnos en el signo (por más bello que sea) sino para dejar entrar, verdaderamente, a la luz del mundo en nuestras vidas. Feliz Adviento!!!
Hoy se enciende una llama
en la corona de Adviento:
que arda nuestra esperanza
en el corazón despierto;
y al calor de la Madre
caminemos este tiempo.
1. Un primer lucero se enciende
anunciando al Rey que viene:
preparad corazones,
allánense los senderos.
2. Crecen nuestros anhelos al ver
la segunda llama nacer.
Como dulce rocío vendrá
el Mesías hecho Niño.
3. Nuestro gozo hoy quiere cantar
por ver tres luceros brillar.
Con María esperamos al Niño
con alegría.
4. Huyen las tinieblas al ver
cuatro llamas resplandecer.
Ya la gloria está cerca,
levanten los corazones.
Ictys.org
Te invitamos a conocer más canciones en la entrada «Me has hablado en mil canciones«.
#Tiberíades #Me_has_hablado_en_mil_canciones

«Orar es tratar de amistad estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama”. Así nos enseñaba santa Teresa la sencillez de la oración: un diálogo entre amigos, que abren el corazón para gustar de la presencia del Otro.
«Orar» es el cuarto encuentro de nuestro itinerario, donde descubriremos a Jesús, maestro de oración, que nos invita a ser íntimos de Dios.
1.- Video presentación del encuentro
2.- Desarrollo del encuentro (pdf)
3.- Desarrollo del encuentro en formato podcast
4.- Oración conclusiva (en video o podcast)
5.- Formulario de revisión de contenidos
https://forms.gle/21YtPuDq4W1M3qz27
Temario
1.- Encontrar. El encuentro con Cristo: punto de partida.
2.- Compartir. Apóstol: saber ser con los otros.
3.- Escuchar. La Palabra de Dios: como María, a los pies de Jesús.
4.- Orar. El diálogo con Dios: la fortaleza de la oración.
5.- Evangelizar. La dicha de la Iglesia: anunciar el Evangelio.
6.- Resonar. Educar en la fe: el desafío de la catequesis.
7.- Crecer. Madurar la fe: las tareas de la catequesis.
8.- Beber. Las fuentes de la catequesis: su riqueza y contenido.
9.- Comunicar. El arte de expresar el evangelio.
10.- Acompañar. La Pedagogía de Dios: un estilo de educación.
11.- Guiar. El encuentro de catequesis: vida, fe, vida nueva.
12.- Ser. La identidad del catequista: maestro, educador y testigo.
El comienzo de este itinerario está previsto para el 1 de septiembre de 2022. Es importante estar inscripto para iniciar este recorrido. Por cualquier consulta, escribir a garegnanipablo@gmail.com

Antonio Berni (1905-1981) fue un artista argentino marcado por un fuerte compromiso social, claro exponente del realismo social narrativo. Entre sus numerosas obras, destacamos la serie dedicada a Juanito Laguna, personaje icónico, relacionado con los suburbios de Buenos Aires.
Con esta serie, Berni denuncia la exclusión social pero, tal vez, sin planteárselo, el vínculo existente entre la pobreza, los sectores marginados, las periferias geográficas y existenciales y el deterioro del medio ambiente, especialmente, a partir de la gran cantidad de residuos contaminantes que encuentran destino final en aquellos sectores.
En sus obras, Berni utiliza papel, cartón, latas y otros desechos que él mismo recolectaba de basurales a cielo abierto en distintos centros urbanos. Un precursor a la hora de pensar en la reutilización de desechos. Pero, también, proponiendo una idea, por demás, fuerte: denunciar la exclusión a partir de un personaje realizado con desechos.
Dice el propio Berni:
«Yo soy antes que nada pintor, aunque a veces mis figuras o personajes salgan de los cuadros convirtiéndose en objetos. Puedo obtener un marrón con pintura al óleo sobre una superficie plana, pero también encontrar el equivalente de ese color en un pedazo de lata herrumbrada, y trato ese pedazo de lata moldeándolo o recortándolo como dibujante, habiéndolo elegido como colorista… también el collage, por supuesto, lo utilizo como pintor, lo uso, lo aplico como medio de expresión, como los colores, el collage que utilizo para Juanito Laguna no es el mismo que el de Ramona. Yo elijo los elementos que corresponden a la personalidad, a la sensibilidad de mi personaje, al medio que pertenece, y con ellos trato de darle vida. Descubrí que en los baldíos, en las calles pobres, estaba diseminado, como un decorado patético, todo el material que componía ese mundo. Allí estaban aquellos pedazos de lata herrumbrada, cajones de madera rotos, escobas viejas, chapas alquitranadas… Antes de elegir esos materiales, los sentí, testimonios mudos y aparentemente sin importancia de una terrible realidad. Incorporándolos a las telas, conseguí darle a mi pintura el realismo incisivo que yo me proponía dar, que necesitaba expresar».
En Laudato Si, el Papa Francisco nos recuerda que la crisis que afrontamos es socio – ambiental, que afecta a toda la realidad creada:
«El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, y no podremos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas que tienen que ver con la degradación humana y social». LS, 48
«…hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres». LS, 49
«Clamamos a ti» es el título de una oración compartida por el Movimiento Laudato Si. En ella, hacemos llegar el clamor por nuestra Casa común y todos los que la habitamos.
Dios bondadoso,
la tierra y nosotros clamamos a Ti
Junto con la tierra,
te pedimos que nos liberes
de la codicia, el egoísmo y la indiferencia
Junto con el aire, el agua, la tierra y el viento,
te pedimos que nos ayudes a librarnos
de toda la contaminación.
Junto con el bosque, los pájaros y los animales,
danos la fuerza para no destruirnos a nosotros
mismos y a las delicadas redes que conectan
nuestros ecosistemas y toda la vida.
Junto con los marginados de la sociedad, los
que no son escuchados, los impotentes, los que
luchan y los que sufren, te pedimos la fuerza para
ser justos, misericordiosos y compasivos.
Junto con los que están en el poder y en
posiciones de autoridad,
te pedimos sabiduría para ser buenos
administradores de nuestra casa común.
Y finalmente, junto con toda la creación y los
pueblos, te damos gracias por todos los esfuerzos
para restaurar nuestra hermana madre tierra.
Amén.
Mons. Allwyn D'Silva. Obispo Auxiliar de Bombay
Si quieres descargar la imagen como archivo pdf para animar en tu comunidad, puedes hacer clic aquí.
Fuerza creadora de todo,
De tu comunión de amor salió tu Palabra para crear una sinfonía de vida que canta tu alabanza.
Por tu Santa Sabiduría hiciste que la Tierra produjera una diversidad de criaturas que te alaban con todo su ser. Llamaste a los seres humanos a cultivar y mantener tu jardín. Pero solo miramos nuestro ombligo.
No escuchamos los gritos de las personas pobres ni las necesidades de las más vulnerables. Silenciamos las voces de quienes mantienen las tradiciones que nos enseñan a cuidar la Tierra. Cerramos nuestros oídos a tu Palabra creadora, reconciliadora y sustentadora que nos desafía desde las Escrituras.
La creación grita mientras los bosques crujen y los animales huyen del fuego de la injusticia que hemos encendido por nuestra falta de voluntad de escuchar.
En este Tiempo de la Creación, te pedimos que nos llames, como desde la zarza ardiente, con el fuego sustentador de tu Espíritu. Haz que dejemos de mirarnos hacia adentro. Enséñanos a contemplar tu creación, y a escuchar la voz de cada criatura que declara tu gloria.
Danos corazones para escuchar, ilumínanos con tu gracia, y llénanos de esperanza para apagar el fuego de la injusticia con la luz de tu amor sanador, que sostiene nuestra casa común.

En el nombre de Aquel que vino a anunciar la buena noticia a toda la creación, Jesucristo. Amén.
✏️ Dibujo de @pau.dibujante integrante de la @reddedibujantes
🗓️ Calendario de dibujos para @seasonofcreation
#tiempo_de_la_creación #Laudato_Si

Los signos son elocuentes: una quena, arcilla blanda, semilla, leña seca. Y la finalidad de cada uno revela una misión: abrirse al amor de Dios en el servicio a los hermanos.
Ser música de Dios para lleva a todos un mensaje de esperanza.
Arcilla que se deja modelar, que reconocer ser obra en manos del gran Artesano.
Semilla que encierra en su pequeñez la fuerza de un misterio que cae en tierra para dar fruto.
Leña seca que se deja arder para brindar cobijo.
Un sencillo y bello programa de vida.
#Tiberíades #CoplasdeYaraví #Pedagogíadelsigno #Me_has_hablado_en_mil_canciones
Muchas pandemias han asolado a la humanidad. En 1493, el poblado de Chiavari, en Italia, se vio envuelto en una epidemia de cólera. Una mujer, que había logrado quedar a salvo de la enfermedad, mandó a pintar en un huerto la imagen de Nuestra Señora en acción de gracias. Muy pronto ese lugar se transformó en santuario, lugar de encuentro entre la Madre (del Huerto) y sus hijos.
Hoy, somos nosotros quienes elevamos nuestra plegaria en este tiempo difícil y complejo que nos toca vivir. La pandemia del coronavirus se ha llevado a muchos de nuestros familiares, amigos, compañeros, vecinos… Hoy, elevamos una oración por todos ellos y por el pronto fin de esta situación de confinamiento y dolor.
¿Por qué rezar por aquellos que han muerto? Una de las últimas palabras de Jesús en la cruz, fueron: «Padre, en tus manos encomiendo mí Espíritu». En el último instante de vida, Jesús nos recuerda que el alma es inmortal y, tras la muerte regresa a su origen: Dios, fuente y dador de vida. Sí. De Dios salimos y a Dios hemos de volver. Por ello rezamos por las personas que han fallecido: para que su alma encuentre reposo en Dios.
Esta oración es un momento de gratitud en el recuerdo de todas aquellas personas que han fallecido desde el comienzo de la pandemia, una plegaria confiada de que ya están gozando del encuentro con Dios y de profunda esperanza que esta situación pronto cesará, permitiéndonos parir un mundo nuevo: más sensible, más cercano, más humano.
(Sobre un tapete, encendemos una vela junto al libro de la Palabra de Dios).
Nos dice la Palabra de Dios:
Pero nosotros llevamos ese tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios. Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados. Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
2Cor 4, 7-10.13-14.7-18
Pero teniendo ese mismo espíritu de fe, del que dice la Escritura: Creí, y por eso hablé, también nosotros creemos, y por lo tanto, hablamos. Y nosotros sabemos que aquel que resucitó al Señor Jesús nos resucitará con él y nos reunirá a su lado junto con ustedes.
Nuestra angustia, que es leve y pasajera, nos prepara una gloria eterna, que supera toda medida. Porque no tenemos puesta la mirada en las cosas visibles, sino en las invisibles: lo que se ve es transitorio, lo que no se ve es eterno.
Meditamos las palabras del apóstol y compartimos estas intenciones. A cada una de ellas, decimos:
«Llevamos este tesoro en vasijas de barro».
(En un lugar apropiado, junto al libro de la Palabra, podemos disponer una Cruz y la vela encendida. Preparamos otros cirios para que puedan ser encendidos por los participantes)
La memoria nos permite renovar, en nuestros corazones, la presencia de aquellos que han partido. En el recuerdo, manifestamos nuestro amor, reconocimiento, admiración. También, permitimos que el dolor se canalice, se ofrezca a Dios transformándose en plegaria, también en acción. Vamos a recordar los nombres de familiares, amigos, compañeros, vecinos que han partido a la casa de Dios en este tiempo, desde el comienzo de la pandemia… (Escribimos los nombres en un afiche, cartulina o cuaderno).
El sacerdote jesuita José María Rodríguez Olaizola es autor de un texto, musicalizado por Cristóbal Fones, sj que hace mención a la herida recibida por san Ignacio de Loyola en Pamplona y que diera inicio a su proceso de conversión. Esa herida lo acompañó toda la vida pero, también, lo impulsó a amar y servir a Dios en todas las cosas.
Al final de la vida llegaremos
José María Rodríguez Olaizola
con la herida convertida en cicatriz.
El amor pasará varias facturas.
El camino nos dejará mil huellas.
Con la misma pared tropezaremos.
Alguna decepción nos hará mella.
Mas somos hijos de un Dios enamorado.
Sedientos buscadores de respuestas.
Somos pura ambición que Tú sembraste,
para que así tu reino floreciera.
Lucharemos a muerte con el ego.
Sentiremos que el tiempo nos aprieta.
Guardaremos derrotas en la entraña.
Perderemos la música y la fiesta.
Y, con todo, seguiremos bailando.
Porque así somos, humanos en tu estela.
Portadores de un fuego inextinguible.
Creyentes en un mundo sin fronteras.
Somos fragilidad entusiasmada,
soñadores que no se desesperan.
Nunca renunciaremos al mañana,
aunque en el hoy nos toque la tormenta.
Y si acaso se agrietan los motivos
por los que un día elegimos tu bandera,
agrietados seguiremos caminando,
que tu evangelio es ahora nuestra tierra.
El cardenal Pironio enseñaba en un retiro titulado «El Padre nos espera»: «¡Qué bueno es llegar al Padre con las manos vacías, pero escritas con los nombres de las personas que hayamos amado».
Damos gracias a Dios por el paso de todas estas personas por nuestras vidas y nos comprometemos a seguir trabajando para que las heridas de cada hombre y mujer de nuestro tiempo comiencen a sanar y cicatrizar y, así, inaugurar un tiempo nuevo para toda la humanidad.
A María, nuestra Madre, a quien una espada atravesó su corazón, le confiamos nuestras vidas.
«Virgen del Huerto, Madre querida, tuya es mi vida, ruega por mi. Y cuando logre dejar este suelo llévame al cielo cerca de ti». Amén
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#Tiberíades #Oración #Pandemia

Volved a Mí. Yo soy tu Dios y no tengáis ningún temor. Yo te hablaré de amor y paz y te atraeré con suavidad. Mucho he esperado tu regreso y hoy yo te prometo darte mi perdón. Convierte a Mí tu corazón y así hallarás la salvación. Yo borraré tu iniquidad y a Mí tu voz ha de alabar. Todas tus llagas curaré y rocío Yo seré que apague tu maldad. Confía en Mí, pues Santo soy, me gozo en ser tu Salvador. Arráigate muy firme en Mí y brotarás cual dulce vid. Y con los cielos cantarás mis sendas de verdad, justicia, amor y paz.
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#Tiberíades #MeHasHabladoEnMilCanciones