La catequesis y los nuevos escenarios contemporáneos
La historia de la humanidad puede simbolizarse, entre otras muchas formas, con la imagen de un péndulo que, en su movimiento incesante, se acerca y aleja. Encuentros y desencuentros van marcando el ritmo de la historia que, por momentos, apuesta al diálogo, a la reconciliación, a los consensos, a la construcción conjunta y, por otros, edifi ca muros de división, promueve y justifi ca la violencia, rechaza el contacto con el distinto y, en tantos casos, excluye, aparta y segrega. Transitando el siglo XXI, reconocemos que el mundo necesita seguir creando espacios de encuentro. Además de los tradicionales (la familia, la escuela, el barrio… que siguen siendo imprescindibles a la hora de propiciar el encuentro) es preciso gestar otros nuevos espacios donde garantizar el diálogo, promover la pregunta, involucrarnos en la búsqueda de respuestas.
En este episodio de Haciendo Eco nos centramos en la importancia de crear nuevos espacios de diálogo y entendimiento. Te invitamos a escuchar…
¿Cómo colaborar? Hacé clic aquí… Invitame un cafecito. También pueden hacerlo calificando cada episodio en Spotify o con Me gusta en YouTube. Gracias!!!
«Redes» es un proyecto de educación popular destinado a la formación inicial de catequistas. Valiéndose de medios digitales accesibles, invita a los participantes a reflexionar sobre la base de doce verbos que orientan el actuar del catequista, discípulo y misionero al servicio de la vivencia, transmisión y compromiso de la fe.
La formación que ofrece el proyecto «Redes» es básica, puerta de acceso a otras propuestas pedagógicas: «La formación es un proceso permanente que… ayuda al bautizado a tomar forma, es decir, a desvelar su identidad más profunda, que es la de hijo de Dios en una relación de profunda comunión con los demás» (DPC, 131). «Redes» es un proceso comunitario de crecimiento en el servicio. Busca «tender puentes» afirmando, así, la importancia del diálogo en comunidad para una formación sólida.
«Redes» se inspira en el mandato de Jesús a sus discípulos a orillas del mar de Tiberíades: «Echen las redes y encontrarán» (Jn 21, 6). La convicción, clara y sostenida, de que la tarea del catequistas consiste en «echar las redes al mar»: salir al encuentro de los demás y, con la palabra y la acción, presentarse como testigos del amor de Dios.
Características del proyecto
Organizado con el auspicio de la Escuela Universitaria de Teología de la Diócesis de Mar del Plata, en su departamento de extensión. (Para más información, clickea aquí)
Doce encuentros virtuales publicados cada quince días
Tres encuentros virtuales: en el inicio del proceso, promediando el mismo y al final, como cierre y evaluación.
Plataforma: Whatsapp. El uso extendido de esta aplicación, sumado a la posibilidad de compartir archivos de textos, audios y videos, la convierte en un medio sencillo, apto para el gran público.
Esquema de cada encuentro
Video presentación de cada tema exponiendo, brevemente, los conceptos más importantes.
Material de lectura en archivo PDF.
Encuentro planificado en cuatro momentos siguiendo los pasos del método catequístico.
Podcast con el contenido esencial del encuentro
Formulario de Google para la revisión de contenidos / resolución de actividades.
El itinerario formativo es gratuito. Al finalizar el proceso, el alumno podrá contribuir voluntariamente con el proyecto.
Temario
El contenido previsto se organiza a partir de doce verbos que recorren la experiencia de fe del discípulo misionero: desde el encuentro fundante con Jesús, pasando por la vida comunitaria, la evangelización y las exigencias de la catequesis hasta llegar a la identidad del catequista y la necesidad de renovar, permanentemente, su relación con Jesús.
Cada tema se organiza teniendo presente las dimensiones de la formación del catequista: ser, saber ser con, saber, saber hacer. En cada encuentro, el catequista encontrará: el punto de partida desde la experiencia cotidiana, la centralidad de la Palabra de Dios, los aportes del Magisterio de la Iglesia, la vida de oración en diversas formas y expresiones, una metodología de trabajo (aprender haciendo).
Los temas a desarrollar, son:
1.- Encontrar. El encuentro con Cristo: punto de partida. 2.- Compartir. Apóstol: saber ser con los otros. 3.- Escuchar. La Palabra de Dios: como María, a los pies de Jesús. 4.- Orar. El diálogo con Dios: la fortaleza de la oración. 5.- Evangelizar. La dicha de la Iglesia: anunciar el Evangelio. 6.- Resonar. Educar en la fe: el desafío de la catequesis. 7.- Crecer. Madurar la fe: las tareas de la catequesis. 8.- Beber. Las fuentes de la catequesis: su riqueza y contenido. 9.- Comunicar. El arte de expresar el evangelio. 10.- Acompañar. La Pedagogía de Dios: un estilo de educación. 11.- Guiar. El encuentro de catequesis: vida, fe, vida nueva. 12.- Ser. La identidad del catequista: maestro, educador y testigo.
«Orar es tratar de amistad estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama”. Así nos enseñaba santa Teresa la sencillez de la oración: un diálogo entre amigos, que abren el corazón para gustar de la presencia del Otro.
«Orar» es el cuarto encuentro de nuestro itinerario, donde descubriremos a Jesús, maestro de oración, que nos invita a ser íntimos de Dios.
El comienzo de este itinerario está previsto para el 1 de septiembre de 2022. Es importante estar inscripto para iniciar este recorrido. Por cualquier consulta, escribir a garegnanipablo@gmail.com
La vida de fe tiene un punto de partida: es el encuentro con Jesús el que transforma a la persona, impulsándola a vivir la vida desde otra perspectiva, encontrando un nuevo sentido a las cosas, descubriéndose como «una misión en la tierra» (EG).
El primer encuentro de Redes se centra en la palabra «Encontrar» e invita al catequista a descubrir el «ansia de Dios» presente en cada ser humano.
El comienzo de este itinerario está previsto para el 1 de septiembre de 2022. Es importante estar inscripto para iniciar este recorrido. Por cualquier consulta, escribir a garegnanipablo@gmail.com
Búsqueda, encuentro, abrazo, perdón… reconciliación. Pero, ¿cómo llegar hasta ella? ¿Existe un camino a la reconciliación?
Hoy, en «Palabras» hacemos catequesis con este bello vocablo que se presenta como «puente de encuentro» ¿Vamos a transitarlo?
“Palabras” es una catequesis breve, sencilla… que pone la mirada en términos que nos permiten profundizar en nuestra fe, mirando la vida desde la óptica del Reino.
Si te gustó este video, te recomendamos otros, como…
«¿Crees en el Hijo del hombre?».
«¿Quién es, Señor, para que crea en él?».
«Tú lo has visto: es el que te está hablando».
«Creo, Señor», y se postró ante él.
Jn 9, 35-38
El ciego de nacimiento tiene una profunda experiencia de Dios. Su pregunta «¿Quién es, Señor, para que crea en él?» es de una hondura particular. Porque la fe en Jesucristo no surge como resultado de una especulación teórica, una decisión ética o la conclusión de un razonamiento correctamente realizado. Se llega a partir de una experiencia, un hecho por el cual la vida no es la misma.
Cuando el ciego es interrogado por la autoridades acerca de quién le devolvió la vista, él responde: «Yo no se si es un pecador o no. Sólo sé que antes era ciego y ahora veo». Esa es su experiencia, el hecho revelador de una presencia que lo ha transformado.
Hoy, en el IV Domingo de Cuaresma, surge la pregunta: ¿Cuál ha sido tu experiencia? Si Jesús nos pregunta «¿Crees en el Hijo del hombre?». ¿Qué le diríamos?
Jesús nos dice, hoy:
«Tú lo has visto: es el que te devolvió la alegría».
«Tú lo has visto: es el que perdonó tus pecados».
«Tú lo has visto: es el que te rescató de la agonía».
«Tú lo has visto…».
¿Cuál es tu experiencia? Si no la has tenido, no dejes de pedirla con fe. Si no has gozado de un encuentro personal con el Creador, pide, ahora mismo poder experimentar su presencia. El ciego de nacimiento dijo: «Creo, Señor» y se postró ante de él.
«Le llegó el tiempo…». El tiempo justo, la hora señalada es aquel momento en se concretan los anhelos de los hombres:
A María le llegó el tiempo de ser Madre, y dió a luz.
A José, el tiempo de ser padre: custodio de la vida naciente.
A los pastores: el tiempo de la alegría, el renacer de la esperanza…
A los Magos, la señal que invita a la marcha y reconocer nuevos caminos…
Navidad: tiempo del hombre. Tiempo para descubrir una nueva realidad: la del encuentro, la de la vida plena, la del abrazo y la reconciliación, la de la justicia largamente esperada, la del hombre nuevo.
Navidad: tiempo de Dios que quiere estar cerca del hombre y se hace pequeño para que éste lo tome en sus brazos.
Navidad: tiempo de Dios y de los hombres, que se encuentran en un abrazo de paz.
«¿Qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que lo cuides?», dice el salmista. Este interrogante que surge del mismo corazón del hombre ante las maravillas de la creación nos lleva a descubrir el misterio de la naturaleza humana.
La identidad del hombre es la de un ser dotado de dignidad y derechos y esta dignidad encuentra su raíz más profunda en el hecho de ser creado a «imagen y semejanza de Dios».
Para leer la planificación completa: Emaús – Año 1: “Al encuentro de los hombres”, pág. 40ss.