Caja de herramientas para planificar un encuentro de catequesis

¿Cómo armar un encuentro de catequesis? ¿Por dónde comenzar? ¿Qué pasos debemos dar? Existen múltiples modos de planificar una experiencia educativa. La siguiente es, tan sólo, uno de esos tantos modelos, inspirado en el Método Catequístico: Situación, Iluminación y Respuesta (oración y compromiso).

En este posteo, queremos acercarte un conjunto de herramientas que puedan ser de utilidad al momento de planificar un encuentro. Están ordenadas en base a nueve puntos que nos orientarán en la planificación.

1.- Título del encuentro

  • El título nos permite realizar un primer anuncio, es importante que exprese claramente qué queremos comunicar.

2.- Tema del encuentro

  • Se especifica el tema del encuentro.

3.- Objetivos

  • Definimos el objetivo con una frase breve. ¿Qué es lo que queremos alcanzar?
  • La definición del objetivo nos permitirá concentrarnos en un aspecto del mensaje, aquello que resulte esencial según el itinerario que estamos proponiendo.

4.- Texto bíblico

  • ¿Qué texto bíblico usaremos en la iluminación? Elegimos una o más citas bíblicas que compartiremos con el grupo.

5.- Aportes del Magisterio de la Iglesia

6.- Inicio del encuentro: situación o experiencia

  • ¿Qué actividades plantearemos al inicio del encuentro? Podemos hacer una lluvia de ideas sobre qué recursos utilizar y cómo: canción, dinámica de grupo, cuento, relato, video, pregunta, frase, imagen, etc.
    • Videos cortos ideales para promover el diálogo. Aclaración: el enlace los llevará a una lista de reproducción donde se fueron recopilando videos publicados por diversos autores y organizaciones en YouTube. No son, necesariamente, videos eclesiales o catequísticos y no pertenecen al blog Tiberíades. Ese listado de videos es azaroso y su utilidad en la catequesis deberá ser evaluada según el tema, los destinatarios y los objetivos planteados.

7.- Aporte del catequista

  • Escribimos el aporte del catequista teniendo en cuenta la lectura proclamada y la situación inicial que hemos planteado. El aporte debe ser breve.

8.- Pensamos la respuesta

  • ¿Cómo plantearemos la respuesta? ¿Vamos a proponer una actividad de expresión de la fe o alentar a que cada catequizando piense en un compromiso personal?

9.- Planificamos el momento de oración

  • Oración. Este momento tiene que seguir la línea temática del encuentro. ¿Qué tipo de oración vamos a plantear? ¿Cómo? ¿Dónde?

10.- Recursos materiales. ¿Qué vamos a necesitar para cada momento/actividad?

    Pedagogía y Catequesis: diálogo sobre los problemas centrales de la educación

    En el episodio anterior de Haciendo Eco nos enfocamos en los problemas previos de la educación. Ahora, toca hacerlo en los centrales.

    Los problemas centrales de la pedagogía entrañan gran profundidad y son indispensables para entender la educación y comprometerse a renovarla.

    Hablamos, básicamente, de tres preguntas de peso: ¿A qué persona educamos? ¿Para qué lo hacemos? ¿Qué pasos dar para alcanzar los fines propuestos?

    A continuación, lee o descargar un archivo con todo el contenido del podcast.

    Escucha el episodio en Spotify

    ¿Cómo colaborar? Hacé clic aquí… Invitame un cafecito. También pueden hacerlo calificando cada episodio en Spotify o con Me gusta en YouTube. Gracias!!!

    #tiberíades #emaús #catequesis #odresnuevos #catequistas

    El Espíritu y la comunidad

    Para comenzar la semana, les proponemos una oración al Espíritu Santo que nos hace comunidad…

    #Buenos_días_buenas_tardes

    Redes 2024

    «Redes» es un proyecto de educación popular destinado a la formación inicial de
    catequistas. Valiéndose de medios digitales accesibles, invita a los participantes a
    reflexionar sobre la base de doce verbos que orientan el actuar del catequista,
    discípulo y misionero al servicio de la vivencia, transmisión y compromiso de la fe.

    La formación que ofrece el proyecto «Redes» es básica, puerta de acceso a otras
    propuestas pedagógicas: «La formación es un proceso permanente que… ayuda al
    bautizado a tomar forma, es decir, a desvelar su identidad más profunda, que es la de
    hijo de Dios en una relación de profunda comunión con los demás» (DPC, 131).
    «Redes» es un proceso comunitario de crecimiento en el servicio. Busca «tender
    puentes» afirmando, así, la importancia del diálogo en comunidad para una formación
    sólida.

    «Redes» se inspira en el mandato de Jesús a sus discípulos a orillas del mar de
    Tiberíades: «Echen las redes y encontrarán» (Jn 21, 6). La convicción, clara y sostenida,
    de que la tarea del catequistas consiste en «echar las redes al mar»: salir al encuentro
    de los demás y, con la palabra y la acción, presentarse como testigos del amor de Dios.

    Características del proyecto

    • Organizado con el auspicio de la Escuela Universitaria de Teología de la Diócesis de Mar del Plata, en su departamento de extensión. (Para más información, clickea aquí)
    • Doce encuentros virtuales publicados cada quince días
    • Tres encuentros virtuales: en el inicio del proceso, promediando el mismo y al final, como cierre y evaluación.
    • Plataforma: Whatsapp. El uso extendido de esta aplicación, sumado a la posibilidad de compartir archivos de textos, audios y videos, la convierte en un medio sencillo, apto para el gran público.

    Esquema de cada encuentro

    • Video presentación de cada tema exponiendo, brevemente, los conceptos más importantes.
    • Material de lectura en archivo PDF.
    • Encuentro planificado en cuatro momentos siguiendo los pasos del método catequístico.
    • Podcast con el contenido esencial del encuentro
    • Formulario de Google para la revisión de contenidos / resolución de actividades.

    El itinerario formativo es gratuito. Al finalizar el proceso, el alumno podrá contribuir voluntariamente con el proyecto.

    Temario

    El contenido previsto se organiza a partir de doce verbos que recorren la experiencia de
    fe del discípulo misionero: desde el encuentro fundante con Jesús, pasando por la vida
    comunitaria, la evangelización y las exigencias de la catequesis hasta llegar a la
    identidad del catequista y la necesidad de renovar, permanentemente, su relación con
    Jesús.

    Cada tema se organiza teniendo presente las dimensiones de la formación del
    catequista: ser, saber ser con, saber, saber hacer. En cada encuentro, el catequista
    encontrará: el punto de partida desde la experiencia cotidiana, la centralidad de la
    Palabra de Dios, los aportes del Magisterio de la Iglesia, la vida de oración en diversas
    formas y expresiones, una metodología de trabajo (aprender haciendo).

    Los temas a desarrollar, son:

    1.- Encontrar. El encuentro con Cristo: punto de partida.
    2.- Compartir. Apóstol: saber ser con los otros.
    3.- Escuchar. La Palabra de Dios: como María, a los pies de Jesús.
    4.- Orar. El diálogo con Dios: la fortaleza de la oración.
    5.- Evangelizar. La dicha de la Iglesia: anunciar el Evangelio.
    6.- Resonar. Educar en la fe: el desafío de la catequesis.
    7.- Crecer. Madurar la fe: las tareas de la catequesis.
    8.- Beber. Las fuentes de la catequesis: su riqueza y contenido.
    9.- Comunicar. El arte de expresar el evangelio.
    10.- Acompañar. La Pedagogía de Dios: un estilo de educación.
    11.- Guiar. El encuentro de catequesis: vida, fe, vida nueva.
    12.- Ser. La identidad del catequista: maestro, educador y testigo.

    Descarga la fundamentación, el temario y la metodología del proyecto aquí.

    Inscripción. Comienza el 10 de abril.

    #Tiberíades #Redes

    Creí y por eso hablé

    ¿Qué camino hemos de tomar en la evangelización y catequesis escolar? ¿Cuáles son las acentuaciones que definen la catequesis escolar en el tiempo que nos toca transitar? Inspirado por la lectura de “Catequesis para la vida”, pienso en siete, a saber:

    1. Acercarnos y tocar los centros vitales y de interés
    2. Un lenguaje nuevo
    3. Breve, ameno y lúdico
    4. Semillas del Verbo
    5. El valor del testimonio
    6. El primer anuncio como primero y principal
    7. La Palabra y el catequista

    En el octavo episodio de nuestro podcast, abordamos estas acentuaciones a la catequesis escolar. Si te gusta nuestra propuesta, te agradecemos que la compartas.

    Escucha «Haciendo Eco» en Spotify

    Si lo deseas, puedes descargar el contenido del podcast en archivo PDF, con un anexo de textos bíblicos y del magisterio para profundizar: Creí y por eso hablé.

    #Haciendo_Eco

    Jesús, aproximación a su vida y mensaje

    Material didáctico en construcción

    Comparte este recurso con tus contactos para que el mensaje de Jesús llegue a todos.

    #Tiberíades #JesúsTeSeguiré #jesusenelcamino

    Verdades para vivir

    ¿Por qué seguir a Jesús? ¿Qué encontramos en su vida que nos impulsa a su seguimiento? La enseñanza de Jesús es, siempre, actual. Con este juego intentamos poner al grupo de catequizando en contacto con la enseñanza del Señor a partir de frases conocidas y no tanto…

    Si el recurso te gustó, te agradecemos que lo compartas.

    #Jesústeseguiré

    Crecer

    La vida es un constante crecimiento. Desde el vientre materno vamos recibiendo estímulos que nos animan a crecer en aprendizajes. Escuchar las voces de nuestros familiares, aún sin poder responderles, es un llamado a abrirnos al diálogo, al encuentro… Esa apertura al diálogo y al encuentro humano, permite el crecimiento, el desarrollo, la maduración como individuos.

    La familia y la sociedad, por medio de sus instituciones, se ocupan de alentar ese crecimiento, de orientarlo hacia la madurez. Descubrimos, a lo largo de la vida, determinadas tareas que nos ayudan a crecer, a desplegar todas nuestras potencialidades…

    «Crecer» es una invitación a madurar la fe.

    Materiales y recursos

    1.- Video presentación del encuentro

    2.- Desarrollo del encuentro (pdf)

    Descargar aquí

    3.- Desarrollo del encuentro en formato podcast

    Escuchar en Anchor

    4.- Canción propuesta para la oración

    5.- Formulario de revisión de contenidos

    Accede aquí

    Enlaces al contenido «Redes»

    Página principal de Redes

    Introducción al proyecto

    Temario

    1.- Encontrar. El encuentro con Cristo: punto de partida.
    2.- Compartir. Apóstol: saber ser con los otros.
    3.- Escuchar. La Palabra de Dios: como María, a los pies de Jesús.
    4.- Orar. El diálogo con Dios: la fortaleza de la oración.
    5.- Evangelizar. La dicha de la Iglesia: anunciar el Evangelio.
    6.- Resonar. Educar en la fe: el desafío de la catequesis.
    7.- Crecer. Madurar la fe: las tareas de la catequesis.
    8.- Beber. Las fuentes de la catequesis: su riqueza y contenido.
    9.- Comunicar. El arte de expresar el evangelio.
    10.- Acompañar. La Pedagogía de Dios: un estilo de educación.
    11.- Guiar. El encuentro de catequesis: vida, fe, vida nueva.
    12.- Ser. La identidad del catequista: maestro, educador y testigo.

    El comienzo de este itinerario está previsto para el 1 de septiembre de 2022. Es importante estar inscripto para iniciar este recorrido. Por cualquier consulta, escribir a garegnanipablo@gmail.com

    Pon a tu pueblo de pie

    Catequesis sobre el Adviento

    Compartimos en este posteo la catequesis ofrecida a tres comunidades de la Diócesis de Mar del Plata, destinada a catequistas y agentes de pastoral; con el objetivo de ofrecer recursos y actividades para preparar, en comunidad, la llegada de la Navidad.

    Orden del encuentro

    1. Introducción: Venga tu Reino
    2. Narración. Lluvia de ideas
    3. Sentido del adviento: litúrgico, espiritual y escatológico.
    4. La corona del adviento. Consagración del tiempo a Dios.
    5. Isaías: evangelista del antiguo testamento.
    6. Calendario de adviento. Aportes de los participantes.
    7. Cuento: la primera navidad.
    8. Acunando a Niño Dios

    1.- Venga tu Reino

    “Venga a nosotros tu Reino” es una expresión que, repetidamente, decimos a lo largo del año. Presente en el Padre nuestro; también en variados textos litúrgicos, nos recuerda el tema central de la predicación de Jesús, el Reino de Dios presente entre nosotros y la fe en la segunda venida de Cristo, aquella que afirmamos en el Credo y manifestamos en cada celebración eucarística: “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. Ven Señor Jesús!!”.

    La canción «Venga tu Reino», compuesta por el padre jesuita Cristóbal Fones, nos invita a ponernos en marcha en una espera activa de la llegada del Señor. «Pon a tu pueblo de pie» es una exhortación a estar atentos y vigilantes.

    Venga tu Reino

    Somos Pueblo de Dios, Iglesia Peregrina
    como una gran familia que camina unida 
    venimos a cantar en la fracción del pan 
    que nuestra fuente es el Dios de la Vida 

    Venga a nosotros tu Reino de Amor 
    pon a tu Pueblo de pie 
    celebraremos contigo, Señor 
    renueva nuestra esperanza 
    celebraremos contigo, Señor 
    una fiesta de nueva alianza 

    Somos Cuerpo de Cristo, Iglesia que comparte 
    y que alimenta al mundo tan dolido de hambre 
    venimos a cantar en la fracción del pan 
    que nuestro amor es el Dios hecho carne 

    Somos Templo sagrado del Espíritu Santo 
    como un hogar que acoge alegría y dolor 
    venimos a cantar en la fracción del pan 
    que nuestra fuerza es Dios Consolador.

    Para descargar la letra de «Venga tu Reino», sigue el enlace.

    2.- Desafío de Adviento

    En este encuentro buscaremos poner en común todo lo que conocemos del Adviento, resignificar ese conocimiento y poder traducirlo en acciones concretas, personales y comunitarias. Para ello, compartimos con los presentes una historia que nos servirá de marco:

    Maura, Jennifer y Tadeo se han incorporado a la parroquia Nuestra Señora de las Búsquedas. El párroco, José María Buendía, nos ha encargado que los acompañemos en su ingreso a la comunidad, ayudándolos a adentrarse en el Año litúrgico y así, poder comprender el sentido de cada celebración. El sacerdote los ha animado a prestar un servicio desde la liturgia y por tal motivo requiere de nuestra ayuda. ¿Por dónde comenzamos?

    El punto de partida será organizar todo lo que conocemos del Adviento, es decir, por medio de una lluvia de ideas, manifestar cuál es el contenido esencial de este tiempo. Recordemos oraciones, lecturas y canciones propias de este tiempo.

    Realizada la lluvia de ideas, nos preguntamos: ¿por qué este texto, lectura o canción pertenecen al Adviento? Trataremos de buscar, aquí, una frase de cada texto recordado que sea representativa de este tiempo litúrgico. En tiras de papel anotamos las frases y las disponemos de tal manera que todos puedan apreciarlas.

    ¡Qué importante que nuestro lenguaje sea comprendido por los destinatarios: Maura, Jennifer y Tadeo! Hoy, resulta difícil que los lenguajes típicos para comunicar la fe (bíblico, litúrgico o doctrinal) sean comprendidos por muchas personas que se acercan a nuestra comunidades o que escuchan nuestro testimonio de fe. Es importante, pues, que pensemos cómo acercarnos a ellos utilizando un lenguaje enraizado en la vida cotidiana para introducirlos, poco a poco, en la fe cristiana.

    3.- Sentido del adviento

    ¿Qué entendemos cuando pensamos en el Adviento?

    Si pensamos en los cuatro domingos que nos preparan a la celebración de la Navidad, hablamos del Adviento litúrgico. Un tiempo de preparación y penitencia que nos dispone, desde su contenido (Palabra de Dios y textos litúrgicos) y, también, desde sus símbolos (el color morado, la corona de adviento, el armado del pesebre, entre otros) a recibir al Niño Dios.

    Pero la venida de Cristo es un acontecimiento que puede darse en cualquier momento del año. Son muchas las lecturas que nos invitan a prepararnos para recibir a Jesús “en la hora menos pensada”. Se descubre, ante nosotros, la posibilidad de una experiencia espiritual: el encuentro personal con Jesús, que cambia y transforma nuestra vida. Estar atentos a ese encuentro es disponernos a vivir un adviento espiritual que, insistimos, puede ocurrir en cualquier momento de nuestra vida.

    Finalmente, sabemos que, un día, la historia terminará y Jesús vendrá con gloria a reinar para siempre (no olvides que el domingo de Cristo Rey, reflexionamos la parábola del Juicio final -Mt 25-, que nos anticipa ese momento que determinará el final de los tiempos). Es el adviento escatológico. Así lo dice el Credo:

    Subió a los cielos.
    Desde allí, ha de venir a juzgar
    a los vivos y a los muertos.

    También lo manifestamos en otros textos litúrgicos, por ejemplo:

    Así, Padre,
    al celebrar ahora el memorial
    de la pasión salvadora de tu Hijo,
    de su admirable resurrección y ascensión al cielo,
    mientras esperamos su venida gloriosa,
    te ofrecemos, en esta acción de gracias,
    el sacrificio vivo y santo.

    Plegaria Eucarística III

    Entonces, si siempre hemos de estar preparados para recibir al Señor que llama a nuestra puerta, ¿por qué celebramos este tiempo litúrgico? La primera respuesta es sencilla: porque nos disponemos a celebrar la Navidad preparándonos conscientemente (ese es uno de los objetivos de este encuentro). La Navidad, junto con la Pascua, son los dos grandes momentos del año litúrgico porque ponen en el centro de la atención los dos grandes misterios de la fe: la encarnación del Hijo de Dios y su pasión, muerte y resurrección.

    La segunda respuesta que podemos dar es que estos cuatro domingos buscan formar en nuestras conciencias la importancia de crecer en la vida espiritual y estar atentos y preparados para cuando el Señor nos llame a su presencia. Por supuesto, no se trata de vivir con miedo ni ansiedad, sino de vivir al estilo de Jesús. No es una espera pasiva, sino activa:

    Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón,
    velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa.
    Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.
    ¿Cuál es, entonces, el servidor fiel y previsor, a quien el Señor ha puesto al frente de su personal,
    para distribuir el alimento en el momento oportuno?
    Feliz aquel servidor a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo.

    Mt 24, 43-46

    4.- La corona del adviento.

    Se trata de un signo que nos acompaña durante las cuatro semanas previas a la Navidad. Como signo, no es un fin en sí mismo, por el contrario, es un medio que nos ayuda a vivir el Adviento seriamente, con la mirada puesta en el Nacimiento de Jesús.

    Cuatro velas y algo de follaje dispuesto en forma circular. Las velas se encienden una por una, cada domingo, iluminando el camino que realizamos hacia la Navidad. A medida que encendemos las velas, la «luz del mundo» se hace presente en nuestras vidas.

    «Hoy se enciende una llama» es una linda canción para acompañar la oración frente a la Corona de Adviento. En este mismo enlace, encontrarás una propuesta de oración para cada domingo del adviento.

    5.- El profeta Isaías: el evangelista del Antiguo Testamento

    Son muchos los protagonistas bíblicos del Adviento. Para empezar, María y José tienen un protagonismo exclusivo. Por su parte, Juan el Bautista nos habla de «preparar el camino del Señor». No olvidemos, también, a Isabel y Zacarías, sus padres. En los relatos bíblicos donde son mencionados, apreciamos actitudes que nos ayudan a disponer el corazón para recibir a Jesús en nuestras vidas: disponibilidad, entrega, confianza… Pero, en este encuentro, queremos destacar a un protagonista que viene de la Antiguo Alianza, al que san Jerónimo denominó «evangelista del Antiguo Testamento.

    Hablamos del profeta Isaías, quien, de manera especial durante el Ciclo Litúrgico A, nos acompaña desde la primera lectura de cada domingo. Isaías es el profeta que con mayor claridad habla de Jesús, anticipando su encarnación como, también, su pasión y glorificación.

    A continuación, algunos versículos esenciales para este tiempo de preparación:

    Vengan, subamos a la montaña del Señor 2, 3
    
    ¡Ven, casa de Jacob, y caminemos a la luz del Señor! 2, 5
    
    La joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel 7, 14
    
    Saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces. Sobre él reposará el espíritu del Señor 11, 1-2
    
    ¡Regocíjense el desierto y la tierra reseca, alégrese y florezca la estepa! 35, 1
    
    ¡Consuelen, consuelen a mi Pueblo, dice su Dios! Hablen al corazón de Jerusalén 40, 1-2
    
    Preparen en el desierto el camino del Señor, tracen en la estepa un sendero para nuestro Dios 40, 3
    
    El espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. El me envió a llevar la buena noticia a los pobres, a vendar los corazones heridos, a proclamar la liberación a los cautivos y la libertad a los prisioneros, a proclamar un año de gracia del Señor. 61, 1-2
    
    Pero tú, Señor, eres nuestro padre, nosotros somos la arcilla, y tú, nuestro alfarero: ¡todos somos la obra de tus manos 64, 7

    ¿Cuáles son las actitudes que nos propone el profeta? Hagamos un listado de verbos… Pensemos, ¿en qué acciones concretas podemos cristalizar sus recomendaciones? ¿Qué inspiran en nosotros las palabras de Isaías?

    6.- Calendario de adviento

    Maura, Jennifer y Tadeo están muy entusiasmados y desean vivir el Adviento con profundidad. Para ello, les ofrecemos preparar el Calendario de Adviento, donde podremos definir algunas acciones que nos preparen a vivir la Navidad al modo de Jesús.

    ¿Qué acciones podemos sugerirles para vivir intensamente este tiempo? Será importante que las acciones a señalar sean realizables, sencillas y concretas, además, que sean abarcativas, a realizar de manera personal, familiar o comunitaria. Que puedan relacionarse con la vida contemplativa (orar, meditar la Palabra, visitar un santuario) y con la vida activa (visitar a un enfermo, compartir nuestros bienes con los demás, participar de una iniciativa solidaria).

    Para descargar un archivo con el calendario para imprimir, pulsa aquí.

    7.- Cuento: La primera Navidad

    La Primera Navidad (Claudia Bechech)

    Todo el cielo estaba alborotado preparando la primera Navidad de la historia; en pocos días más, Dios se haría hombre, y nacería en un pequeño pueblito llamado Belén, ¡y todavía había tanto que hacer!

    En medio del revuelo general, el ángel Bernardo Cielolimpio se paseaba nervioso y pensativo:

    -No me lo puedo perder. Tengo que estar ahí, cerca de El. Daría hasta mis alas por ver a Jesús recién nacido, pero… ¿cómo?

    En una de esas, vio un gran cartel en una esquina del cielo: «El maestro Rogelio Alacorta busca voces para formar parte del coro celestial que anunciará a los hombres el nacimiento de Jesús».

    – ¡Esta en mi oportunidad de estar cerca del Niño Jesús! -se dijo Bernardo.

    El maestro Alacorta aceptó a Bernardo, pero le advirtió muy serio:

    – Muy bien, ya formás parte del coro celestial, pero no faltes a ningún ensayo. Las canciones deben salir perfecto. ¿Entendido?

    – Si, maestro. No faltaré -contestó Bernardo que no podía ocultar su alegría.

    Pero a pesar de su determinación y de sus enormes ganas, no pudo ensayar ni una sola vez; un día porque llevó hasta su casa a un angelito bebé que se había perdido; otro día, porque se quedó ayudando a los ángeles que estaban preparando la estrella de Belén; otro, porque se encontró con Santiago Nubarrón, con quien estaba peleado, y conversaron hasta amigarse de nuevo; otro más, porque un amigo le pidió ayuda para coser su túnica… Y así, cuando se quiso acordar, era 24 de diciembre, es decir, el último día de ensayo.

    Bernardo se ubicó en el coro, pero cuando estaba cantando «Gloria a Dios en las alturas”, se equivocó, y el maestro Alacorta, muy serio, le dijo que, lamentablemente, no podía quedarse en el coro.

    Bernardo estaba más que tristísimo y no encontraba consuelo. Ya se acababa el día y comenzaba la noche más buena de todos los tiempos, porque era la noche que vería nacer al Señor.

    El ángel secó sus lágrimas y se puso a buscar una nube con buena vista a la tierra para poder por lo menos, espiar el gran acontecimiento. Pero lo paralizó una voz sin palabras, que resonó es su corazón, llamándolo.

    Así que… ¡apurate que ya se van todos!

    Era Dios Padre, y hacia El se dirigió sin tardar.

    – Hola Bernardo, ¿cómo estás?

    – Bien, Diosito, gracias.

    – Si no me equivoco, tu mayor deseo era ver a Jesús recién nacido, ¿verdad? Bien ahora vas a bajar a ese humilde portal donde mi Hijo va a nacer y al lado del pesebre velarás su sueño.

    – ¿Yo… yo…, Señor? ¿Por qué yo?

    – Porque en medio de tantos preparativos para el nacimiento de Jesús, vos preparaste lo más importante: tu corazón; ayudando a los que te necesitaban, olvidando peleas, rencores, dejando hasta tus propias cosas para ocuparte de los demás, en una palabra, amando, y así es como yo quiero que, hoy y siempre, preparen la Navidad.

    – Gracias, Diosito. Muchísimas gracias -dijo Bernardo emocionadísimo.

    – De nada m’hijito. Y que lo disfrutes.

    Ahora ya saben: cuando armen el pesebre y pongan ese angelito en la cabecera del Niño Jesús o en el techo del portal, no se olviden que ese es Bernardo Cielolimpio, y que está ahí, cerca del Señor porque preparó la Navidad con un corazón lleno de amor para todos.

    A la luz del cuento y teniendo presente el calendario de Adviento, ¿a partir de qué acciones concretas puedes vivir, al modo de Jesús, este tiempo? ¿Cómo prepararnos a recibir al Niño Dios que busca nacer en nuestros corazones?

    Juntos, vamos a armar este calendario que podemos compartir en las redes sociales con el hastag #VenSeñorJesús #NavidadEsJesús

    8.- Acunando al Niño Dios: María de la esperanza.

    Para finalizar este encuentro, nos confiamos en las manos de la Madre de Jesús, contemplada en esta canción como María de la esperanza.

    Si te gustó este posteo, te agradecemos lo compartas en tus redes sociales.

    #VenSeñorJesús #NavidadEsJesús