El evangelio aplicado a la vida social

Javi Comino

En 1891, el papa León XIII pública la carta encíclica Rerum Novarum (de las cosas nuevas). Esta encíclica es la que da lugar al desarrollo de la Enseñanza Social de la Iglesia como un cuerpo ordenado de principios, valores y normas que se proponen como orientación en la búsqueda de soluciones frente a la problemática social.

La situación a la cual se enfrenta León XIII es la de la Segunda Revolución Industrial; es decir, cuando los efectos de esta profunda transformación se extienden por toda Europa provocando un fuerte fenómeno de migración del campo a la ciudad en búsqueda de trabajo; circunstancias que dieron lugar a un marcado hacinamiento de familias en las ciudades. En este marco la situación del mundo obrero es de total desprotección: largas jornadas laborales, sin la debida seguridad social y un salario acorde al esfuerzo realizado. La Iglesia se pone de cara al mundo obrero y compromete su acción en la defensa de sus derechos (el influjo de esta encíclica se percibió en nuestro país de la mano de la Juventud Obrera Católica Argentina que, por décadas, acompañó el desarrollo del mundo obrero).

Este fue el punto de partida para el desarrollo de la Enseñanza Social de la Iglesia, es decir, el pensamiento de la Iglesia acerca de la realidad social o, dicho de otra manera, el evangelio de Jesús aplicado a la problemática social.

Es importante que podamos entender esta Enseñanza Social como un conjunto de principios valores y normas que el magisterio de la Iglesia propone como punto de partida en la búsqueda de una solución humana a los problemas sociales.

¿Por qué a la Iglesia le interesa lo político? Es importante entender la política en un sentido amplio, no como búsqueda de poder, no como acción partidaria o militancia sino como la búsqueda de todo ciudadano, grupo o institución del bien común. En ese sentido, en un sentido amplio, la política le interesa a la iglesia porque sabe que puede y debe ofrecer su colaboración en la consecución del bien social (común).

El punto de partida de esta enseñanza social es la Sagrada Escritura, de manera particular en los libros del Pentateuco, los Evangelios y las cartas de Pablo.  De numerosos textos bíblicos se pueden hacer múltiples inferencias sociales que han permitido desarrollar, de manera sistemática, orientaciones de carácter dinámico (porque van cambiando según el curso de los acontecimientos) junto a principios inalterables (como el de la dignidad de la persona).

Un ejemplo de esto podemos encontrarlo en el capítulo 58 del libro del profeta Isaías. Isaías escribe 700 años antes de Cristo y señala con mucha fuerza cómo el culto de sus contemporáneos se ha alejado de la justicia. Les dice que su ayuno (práctica religiosa) está separado de la justicia, por lo tanto, esa práctica piadosa no agrada a Dios: “Porque ustedes, el mismo día en que ayunan, se ocupan de negocios y maltratan a su servidumbre. Ayunan para entregarse a pleitos y querellas y para golpear perversamente con el puño. No ayunen como en esos días, si quieren hacer oír su voz en las alturas” (Is 58, 3-4).

El profeta advierte que las prácticas religiosas (lo que llamamos culto) no debe estar alejada de la justicia si, en verdad, buscamos agradar a Dios con nuestras acciones. Y agrega:

“Este es el ayuno que yo amo –dice el Señor-: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo y no despreocuparte de tu propia carne (Is 58, 6-7).  Es decir, el culto (la oración, la participación en la misa, el rezo del rosario, la visita a un santuario) adquiere sentido en la medida que, en el día a día, intentamos vivir esa fe llevándola a todos los ámbitos de la vida y, especialmente, en el hacer justicia con nuestras acciones.

Gracias a textos como el del profeta Isaías descubrimos la dimensión social de la fe: la importancia de vivir la fe en todo momento (no sólo en el templo o en la comunidad de fe), especialmente, con nuestras acciones (una íntima relación entre la vida y la fe).

En párrafos anteriores hemos dicho que la enseñanza social que se desprende del evangelio debe ser entendida como un conjunto de principios, valores y normas. No estamos presentando una filosofía social ni una ideología alternativa entre el socialismo y el liberalismo. No es la pretensión de esta enseñanza.

Los principios de la Enseñanza Social son cinco:

  • el bien común: nos referimos al bien de las personas, también a la suma de bienes tanto espirituales como materiales que son alcanzados con la cooperación del conjunto de la sociedad.
  • el destino universal de los bienes: Dios ha creado la tierra para todos los hombres. Los bienes de la tierra, por tanto, deben llegar a cada ser humano en su justa proporción.
  • el principio de la subsidiaridad: las sociedades de orden mayor deben ponerse en situación de ayuda de personas, grupos e instituciones de la vida social para que cada una de ellas puedan cumplir su misión.
  • el principio de la participación: consecuencia directa del principio anterior, llama a tomar parte responsable en la edificación de la sociedad.
  • la solidaridad: al reconocer la dignidad personal del ser humano, la solidaridad, como virtud social,  nos anima a procurar para el prójimo aquello que toda persona merece alcanzar: pan, paz y trabajo.

Cuatro son los valores fundamentales: libertad, caridad, justicia y verdad.

Esta doctrina social se desarrolla a partir de documentos y declaraciones donde se exponen sus contenidos esenciales. Para poder diferenciarlos rápidamente, estos documentos llevan como título/nombre, las primeras palabras del texto en latín. Por ejemplo, el documento del Concilio Vaticano II llamado Gaudium et spes lleva ese nombre porque el texto comienza de esta manera: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo”. O, si nos referimos uno de los últimos documentos sociales, Laudato Si; comienza así: “Alabado seas, mi Señor, cantaba san Francisco de Asís”.

Cada documento es, también, reconocido por una abreviatura que, acompañada de un número, indica el párrafo que se ha citado o se recomienda leer. Siguiendo con los ejemplos mencionados:

  • Gaudium et spes (GS)
  • Laudato Si (LS)

¿Cuáles son los contenidos esenciales de la enseñanza social? En primer lugar, la dignidad de la persona humana; entender al hombre y la mujer como un seres sociales con derechos y deberes. En segundo lugar, el rol de la comunidad política, el rol del Estado orientado en la consecución del bien común, la cuestión del trabajo y, de allí, la espiritualidad del trabajador, la importancia de la economía y su relación con la moral, el rol de la empresa en la vida social y de los sindicatos como legítima agrupación de trabajadores. Otra de las temáticas fundamentales es la búsqueda de la paz, el desarrollo y la justicia de la mano de la promoción humana. Finalmente, la cuestión ecológica como tema englobante de toda problemática social.

Algunos de estos documentos, son:

  • Rerum Novarum (RN). Escrito por León XII en 1891. Versa sobre la cuestión social producto de la Revolución industrial.
  • Pacem in terris (PT). Su autor, Juan XXIII, escribió sobre la paz y los derechos y deberes humanos. Lo hizo en plena guerra fría (1961).
  • Populorum Progressio (PP). Escrita por Pablo VI, se centra en el fenómeno del progreso (desarrollo) al que llamó: “el nuevo nombre de la paz” (1968).
  • Laborem exercens (LE). Sobre el trabajo humano. Su autor, san Juan Pablo II, en 1981.
  • Centesimus annus (CA). También de Juan Pablo II. Analiza la situación mundial frente a la caída del Muro de Berlín. Publicada en 1991.
  • Evangelium Vitae (EV). El evangelio de la vida, escrito, también por san Juan Pablo II (1995).
  • Deus caritas est (DCE). Sobre el amor ligado a la justicia, de Benedicto XVI.
  • Laudato Si (LS). Del Papa Francisco. Sin dudas, la encíclica social de mayor importancia (¡la nueva Rerum Novarum!) ya que engloba todas las cuestiones sociales en una sola: la ambiental. Fue publicada en 2005.
  • Fratelli tutti (FT). Escrita, también por el Papa Francisco. Aborda el tema de la fraternidad universal y la amistad social. Escrita en 2020.

Como se anticipó, la doctrina social de la Iglesia se inspira fundamentalmente en las Sagradas Escrituras pero, también, en la contribución de los padres de la Iglesia, los aportes de la teología y el mismo magisterio de la iglesia de 2000 años.

El método de trabajo de esta enseñanza consiste en tres momentos o en tres etapas denominadas así: ver, juzgar y actuar.

  • Ver: la realidad.  Analizar cuáles son las causas y consecuencias de la problemática social que se está abordando. Se trata de hacer un diagnóstico de la realidad para saber cuáles son los desafíos a los cuales nos enfrentamos.
  • Juzgar: nos preguntamos qué dice la palabra de Dios frente al problema social que estamos analizando. Cuáles son los elementos de juicio que nos permitan profundizar en la cuestión y comenzar a allanar el camino para su pronta solución.
  • Actuar: donde se proponen directrices de acción para hallar una solución humana a los problemas sociales.

Finalmente, ¿cuál es el objetivo de esta enseñanza? Promover la edificación de una nueva civilización (una nueva cultura) que tenga al amor como origen y meta. En 1987, se celebró en Buenos Aires la primera Jornada Mundial de la Juventud con la presencia de san Juan Pablo II. La canción que acompañó esas jornadas se tituló “Nueva civilización” (también conocida por el nombre de “Un nuevo sol”). Esta composición sintetiza con mucha claridad los principios esenciales de esta enseñanza social. Como se puede apreciar, la dignidad de la persona está en el centro de toda acción social, todo se enfoca hacia el logro del bien común de la mano del trabajo y la promoción que posibilitan un auténtico desarrollo.

El estribillo de la canción tiene que ver con el conflicto bélico entre Argentina y Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas. Ese año, 1982, el papa Juan Pablo II visitó por primera vez nuestro país dejando un mensaje a la juventud argentina que decía: “No dejen que el odio marchite esa capacidad de entendimiento que todos llevan dentro. Hagan, con sus manos unidas, junto a la juventud latinoamericana, una cadena de unión más fuerte que las cadenas de la guerra. Así serán jóvenes constructores de un mundo mejor. Así serán cristianos”. Aquellas palabras inspiraron la composición de esta canción, un verdadero himno y programa de acción, para todo seguidor de Jesús.

1. Una tierra que no tiene fronteras

sino manos que juntas formarán

una cadena más fuerte

que la guerra y que la muerte.

Lo sabemos, el camino es el amor.

2. Una patria más justa y más fraterna

donde todos construyamos la unidad,

donde nadie es desplazado

porque todos son llamados.

Lo sabemos, el camino es el amor.

UN NUEVO SOL SE LEVANTA

SOBRE LA NUEVA CIVILIZACIÓN QUE NACE HOY.

UNA CADENA MÁS FUERTE

QUE EL ODIO Y QUE LA MUERTE;

LO SABEMOS, EL CAMINO ES EL AMOR.

3. La justicia es la fuerza de la paz,

el amor, quien hace perdonar;

la verdad, la fuerza que nos da liberación.

Lo sabemos, el camino es el amor.

4. El que tiene comparte su riqueza

y el que sabe no impone su verdad;

el que manda entiende

que el poder es un servicio.

Lo sabemos, el camino es el amor.

5. El que cree contagia con su vida

y el dolor se cubre con amor

porque el hombre se siente

solidario con el mundo.

Lo sabemos, el camino es el amor.

6. El progreso se alcanza con trabajo

y que el hombre se pueda realizar:

que a la casa del pobre

llegue el pan y la alegría.

Lo sabemos, el camino es el amor

7. Es mi hermano aquél que está a mi lado,

todos hijos del Dios que nos creó,

porque él ha venido

a la tierra para unirnos.

Lo sabemos, el camino es el amor.

Himno de la Jornada Mundial de la Juventud Buenos Aires 1987 Autores: Alberto Croce y Eugenio Perpetua Intérprete: Athenas Venica

El cristiano está llamado a pasar por el mundo siendo “sal y luz de la tierra”, “levadura en la masa”, comprometiendo su acción cotidiana en la edificación de la sociedad humana optando, siempre, por la concordia y el encuentro. Ser ciudadano ejemplar no es una opción para el cristiano, es un deber. Para ello, cuenta con esta enseñanza social.

Consignas de trabajo

1.- La enseñanza social y las Sagradas Escrituras. Lee atentamente estos textos y extrae qué tipo de enseñanza, de carácter social, puedes inferir de ellos. Exprésalos en una breve oración.

  • Parábola de la levadura en la masa (Mt, 13, 33)

Después les dijo esta otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa».

  • Parábola del rico y el pobre Lázaro (Lc 16, 19-31)

Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes.  A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado. En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Entonces exclamó: «Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan».

«Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí».

El rico contestó: «Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento». Abraham respondió: «Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen». «No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán». Pero Abraham respondió: «Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán».».

  • La multiplicación de los panes (Jn 6, 1-15)

Después de esto, Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos. Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: «¿Dónde compraremos pan para darles de comer?». El decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. Felipe le respondió: «Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan».

Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo:  «Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?». Jesús le respondió: «Háganlos sentar». Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron. Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada». Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: «Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo». Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña.

  • El primero es el servidor (Mc 9, 33-35)

Llegaron a Cafarnaúm y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: «¿De qué hablaban en el camino?». Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos».

  • Obras de misericordia (Mt 25, 34-40)

«Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver».

Los justos le responderán: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?».

Y el Rey les responderá: «Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo».

  • El trabajo, motivo de felicidad (Sal 128, 1-2)

¡Feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos! Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y todo te irá bien.

2.- Principios y valores de la DSI. Resuelve el crucigrama a partir de los textos del magisterio social que encontrarás a continuación.

  1. Esta enseñanza social no se trata de una posición intermedia entre socialismo y liberalismo.
  2. Principio de la DSI que llama a intervenir comprometidamente en la vida social.
  3. Primer documento de la enseñanza social de la Iglesia.
  4. Uno de los valores de la DSI que refiere sobre la posibilidad de elegir u optar.
  5. Documento del papa Juan XXIII sobre la paz en el mundo.
  6. Enseñanza que propone la Iglesia.
  7. Principio fundamental de esta enseñanza social que procura ser alcanzado con la cooperación del conjunto de la sociedad.
  8. Una de las fuentes de consulta de la enseñanza social.
  9. En el mundo, el cristiano debe ser ejemplar.
  10. Otro de los valores de la DSI que busca la igualdad, la equidad, la distribución.
  11. Cuestión englobante de toda la problemática social.
  12. La enseñanza social es un conjunto de…
  13. Valor de la DSI. Amor.
  14. Quinto principio de la enseñanza social.
  15. Fuente principal de esta enseñanza.
  16. Ponerse en situación de ayuda a fin de que personas, grupos e instituciones puedan cumplir su misión.
  17. Principio que recuerda la justa distribución de los bienes.
  18. Además de principios, la enseñanza social es un conjunto de…
  19. Segundo momento del método de la DSI.
  20. Documento del Papa Francisco sobre la amistad social.
  21. Primer momento del método de la DSI.

3.- Analizando “Nueva civilización”. Identifica en el texto de la canción los principios y valores de la enseñanza social. ¿Qué otros temas, propios de esta enseñanza, quedan reflejados, también? ¿Cuál es la estrofa que, mayormente, pueda responder a las necesidades que, como argentinos, tenemos en la actualidad?

Me has hablado en mil canciones

Música

La música es una de las más bellas expresiones de la fe del Pueblo de Dios. A lo largo de siglos, la música nos ha acompañado en la alabanza, la oración, la reflexión, la denuncia profética… cada canción ha intentado convertirse en instrumento al servicio del encuentro de Dios con su Pueblo y del anuncio de la Buena Noticia.

En la catequesis, la música nos ha permitido ambientar el encuentro, motivar, llamar al diálogo, al debate, comunicar principios. También, nos ha posibilitado orar; entrar, de su mano, en la presencia de Dios.

En «Todo en esta vida» cantamos: «Me has hablado en mil canciones». Y esta afirmación expresa, con acierto y simpleza, la importancia de la música en la vida de fe. ¡En cuántas canciones nos ha hablado Dios!

La intención de este proyecto es reunir letras de canciones que han servido como recurso en diversos encuentros catequísticos, sea para niños como para jóvenes y adultos. Se trata de una simple recopilación, acompañada de algunos datos referidos a los artistas mencionados (a quienes reconocemos como servidores de la Palabra de Dios desde el arte y el testimonio personal), comentarios en torno al tema musical y unas breves palabras a modo de reflexión…

Quiera Dios que este cúmulo de canciones nos siga inspirando para hallar las formas y el lenguaje con el que comunicarnos con tantas mujeres y hombres que reclaman escuchar de nosotros la buena nueva de Dios.

Canciones para promover el diálogo

La música y el canto reúnen a las personas. Cuando alguien empuña una guitarra, inmediatamente otros se acercan y «se arma la ronda» que, entre canto y canto, permite vivir la cercanía, compartir la alegría, comunicar un mensaje… La música une y promueve el diálogo.

A continuación encontrarás dos listados. En el primero, un importante listado de canciones canciones ordenadas por tema. Esa organización es arbitraria; pueden, lógicamente, ordenarse de otro modo. Los enlaces no están todos disponibles, aún. Con el paso del tiempo, esta misma entrada se irá actualizando.

El segundo listado es de autores e intérpretes: músicos católicos comprometidos en el anuncio del Evangelio desde el arte. Conocerlos y promocionarlos es ayudar a que sus canciones lleguen a muchas personas. Para muchos, será el único contacto con la Buena Nueva de Jesús. Quiera Dios que este trabajo sea de utilidad para tu labor pastoral o simplemente, para la reflexión personal.

Canciones litúrgicas según el momento de la Misa

Entrada

En el nombre de Dios (Néstor Gallego)

Estamos de fiesta (Néstor Gallego)

Junto a ti (Anónimo)

Señor, ten piedad (Néstor Gallego)

Palabra

Tu Palabra, Señor (Néstor Gallego)

Como una estrellita (Néstor Gallego)

Credo (Néstor Gallego)

Ofrenda

Ofrenda de amor

Bendito seas, Señor (Néstor Gallego)

Canción del grano de trigo

Recibe, oh! Dios el pan (Anónimo)

Eso que soy, eso te doy (Eduardo Meana)

Comunión

Jesucristo, danos de este pan (Néstor Gallego)

En memoria tuya (Menapace/Maddio)

Danos siempre de este pan (Néstor Gallego)

Quiero ser pan

Vengan a mí (Néstor Gallego)

Despedida

Anunciamos a Jesús (Néstor Gallego)

Canciones según el tiempo litúrgico

Adviento

Despertemos, llega Cristo (Catena/Espiritual Negro)

Consolad

¡Qué alegría! (Miguel Manzano)

Rumbo a Belén (Menapace/Catena)

María de la esperanza (Misioneras Diocesanas)

De camino (Néstor Gallego)

Arriba los corazones (Osvaldo Catena)

Hoy se enciende una llama (Ictys)

Venga tu reino (Cristóbal Fones)

Navidad

Vamos pastorcillos (Copla: Eugenio Wynne)

En un pobre pesebre (Jorge Leiva)

Vamos al pesebre (Néstor Gallego)

Por las calles de mi pueblo

Noche anunciada (Félix Luna/Ariel Ramírez)

Noche de paz (Gruber/Mohr)

Ternura de Navidad (Alejandro Mayol)

Bienvenida Navidad (Néstor Gallego)

Los magos de oriente (Néstor Gallego)

Corazón pesebre (Rescate)

La canción del carpintero (Daniel Poli)

Nana de la Virgen Madre (Rodríguez Olaizola/Salomé Arricibita)

Cuaresma / Semana Santa

Conversión

Nueva creación (Cesáreo Gabaráin)

Arriba nuestros ramos (Osvaldo Catena)

No hay mayor amor (Alejandro Mayol)

Tentación (Hermana Kelly Patricia)

Camino del viernes santo (Esteban Gumucio)

Hoy te vi (Jaris)

Pascua

Suenen campanas (Catena/Bertolino)

Credo de la resurrección (Alejandro Mayol)

La gran noticia (José Bevilacqua)

Pregón pascual (Cristóbal Fones)

Hago nuevas todas las cosas (Sandra Salas)

Pentecostés

Envíanos, Padre (Menapace/Maddío)

Hoy, tu Espíritu, Señor (Reigada / Gallego)

Ruah (Jaris)

Letanías del Espíritu Santo (Misioneras Diocesanas)

Ven Espíritu divino (Canto Católico)

Canciones/Obras para celebraciones especiales

Vayamos y adoremos

Subtitulado «Pesebre argentino», se trata de una conjunto de canciones preparadas como recurso para la realización de pesebres vivientes que recorre diversos ritmos folklóricos. Compuesta por Eduardo González y Eduardo Silio.

Coplas del pregonero

Zamba de los novios

La encarnación

Chacarera de la duda

Por las huellas de Dios

La pequeña Belén

Arrullo de Navidad

Cueca de los pastores

Estrellita azul

Vayamos y adoremos

La Pasión

Obra compuesta por el padre Néstor Gallego. «La Pasión» recorre los acontecimientos de Semana Santa, desde la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén hasta el anuncio de la resurrección de parte de la Magdalena.

Para conocer más sobre esta obra, te invitamos a leer la entrada «La Semana Santa y la música popular».

La fiesta de la Pascua

Quien quiera saber vivir…

Ustedes son mis amigos

Zamba de los olivos

Judas

A la casa de Caifás

Pedro, no llores…

A primera luz del día

Camino al calvario

Al Cristo de la Pasión

Qué tristeza inmensa

Di qué has visto Magdalena

La Pasión según San Juan

Alejandro Mayol / La Fuente

Convocatoria por milonga

La vida a la muerte vence

La cueca de los ramos

No hay mayor amor

Candombe de la traición

El llanto de Pedro

Los sueños de Marcia

Chamamé de Barrabás

Que caiga su sangre sobre la nación

De pie la Madre doliente

Vidalita del entierro

Triunfo de la vida

Credo de la resurrección

Cantata a los santos latinoamericanos

Músicos y cantores azuleños

Invocación

María de Guadalupe / La nueva visitación

Toribio de Mogrovejo / Padre y obispo de América

Martín de Porres / Un santo de piel morena

Francisco Solano / El violín del Tucumán

José de Anchieta / Apóstol del Brasil

Rosa de Lima / Patrona de América

Pedro Claver / Servidor de los esclavos

Roque González / Mártir del Río de la Plata

Laura Vicuña / Morir por los demás

Cura Brochero / Por sierras cordobesas

Ceferino Namuncurá  / Lucero de la esperanza

Obispo Enrique Angelelli / Canto a la sangre en silencio

Canto final América latina, levántate y anda

Domingo del Buen Pastor

El Buen Pastor (Javier Brú)

Misericordiosos como el Padre (Ariel Glaser)

Parábola de la Oveja perdida (Valivan)

Sagrado corazón de Jesús

Corazón de Jesús (Cristóbal Fones)

Un corazón que mana (Paloma Fanconi)

Canciones a María y los Santos

María de Nazaret

Madre del Pueblo (Néstor Gallego)

El sí del mediodía (Cardenal Pironio / Néstor Gallego)

Este canto nuevo (Néstor Gallego)

De la estirpe de David (Néstor Gallego)

Madrecita del Carmen (Carmelitas Descalzas de la Argentina)

Madre de nuestro pueblo (Osvaldo Catena)

Mi alma glorifica (Mejía)

Madre de los cansados (Esteban Gumucio)

Teresita, pedazo de cielo (Daniel Climente)

Canciones bíblicas: relatos del Antiguo Testamento

La  creación (Néstor Gallego)

En el principio

Pecado (Néstor Gallego)

Caín y Abel (Néstor Gallego)

El arca de Noé (Néstor Gallego)

Un barco muy grande (Daniel Poli)

La esclavitud (Néstor Gallego)

Moisés y el faraón (Néstor Gallego)

Jeremías (Néstor Gallego)

Canciones bíblicas: relatos del Nuevo Testamento

Canción de Nazaret (Daniel Poli)

El buen pastor (Daniel Poli)

Ven, Espíritu Santo (Néstor Gallego)

Resucitó (Néstor Gallego)

Canción de la resurrección (Valivan)

Canciones bíblicas: dichos de Jesús

Un poco de amor (Daniel Poli)

Bienaventurados (Néstor Gallego)

La oveja perdida (Valivan)

El amigo inoportuno (Valivan)

La casa sobre la roca (Valivan)

El sembrador (Valivan)

El fariseo y el publicano (Valivan)

El siervo sin entrañas (Valivan)

Los talentos (Valivan)

El tesoro encontrado en el campo (Valivan)

La moneda perdida (Valivan)

El hijo pródigo (Valivan)

El buen samaritano (Valivan)

Qué alegría padre bueno (Néstor Gallego)

Abre el corazón y comprenderás (Néstor Gallego)

Jesús nos invita (Néstor Gallego)

Perdonar el corazón (Néstor Gallego)

Que paciencia Dios nos tiene (Néstor Gallego)

Jesús nos prometió venir (Néstor Gallego)

Una tarde allá en el templo (Néstor Gallego)

Si tienes algún talento (Néstor Gallego)

Y en el cielo habrá una fiesta (Néstor Gallego)

Pidan y se les dará (Néstor Gallego)

La primera piedra (Salomé Arricibita)

Cada mañana (Cesáreo Gabaraín)

Canciones bíblicas: milagros, encuentros personales

Tampoco te condeno (Daniel Poli)

Tomás, no dudes (Néstor Gallego)

¿Por qué con un pecador? (Néstor Gallego)

Si supieras quién te pido (Néstor Gallego)

Levantemos la mirada (Néstor Gallego)

La vocación de Simón Pedro (Daniel Poli)

Camino de Emaús

Talita Kum (Néstor Gallego)

Jesús es el pan vivo (Néstor Gallego)

Un niño se te acercó

Tú multiplicas todo (Enrique da Fonseca)

Sígueme (Néstor Gallego)

Gracias, Señor (Néstor Gallego)

Si tú supieras quién soy yo (Javier Brú)

Canciones bíblicas: adaptaciones de Salmos y otros

Prueben qué bueno es el Señor (Anónimo)

Yo te amor, Señor, mi fortaleza (Anónimo)

Señor, desde la aurora te busco

Lámpara es tu Palabra (Ain Karem)

El Señor es mi pastor (Hermana Glenda)

Háganlo todo (Julieta Oliva – Jonatán Narváez)

Canciones que expresan la vida del Pueblo de Dios

Iglesia peregrina (Casáreo Gabaraín)

Alma misionera (Anónimo)

Cuando uno se encuentra con Dios (Daniel Poli)

En mi Getsemaní(Eduardo Meana)

Qué bien se está aquí (Carlos Seoane)

Padre nuestro de la alegría (Carlos Seoane)

El peregrino (Daniel Poli)

Un lugar chiquito (Daniel Poli)

Vamos por todo el mundo (Néstor Gallego)

Dios de la vida (Daniel Poli)

Renueva la faz de la tierra (Daniel Poli)

Jesús, mi alegría (Misioneras Diocesanas)

Soy la Iglesia que canta (Misioneras Diocesanas)

Las bienaventuranzas (Misioneras Diocesanas)

Vida (Luis Enrique Ascoy)

Bienaventurados los misericordiosos (Banuev)

Nueva civilización (GEN)

Yo creo en Cristo

Siempre nuestro amigo (Eduardo Meana)

Más allá de las fronteras (Kyrios Emmanuel)

Celestial bar (Kyrios Emmanuel)

Cataeko (Ariel Glaser)

Todo en esta vida

Navega mar adentro (Marcos Picaroni)

Mar adentro (Pascua Joven)

Misericordiosos como el Padre (Ariel Glaser)

Vivir de amor (Carmelitas Descalzas de Mar del Plata)

El abandono (Carmelitas Descalzas de Mar del Plata)

Lucha (Sin trincheras) (Daniel Poli)

Este camino (Daniel Poli)

Vengan y vean (Daniel Climente)

Qué triste y qué lindo (Julián Zini)

Tu modo (Cristóbal Fones)

Mar de Dios (Miguel Ujeda – Gerardo Villar)

Como un amigo a un amigo (David Pantaleón)

Declaración de domicilio (Eduardo Meana)

Sal y luz (Maxi Larghi)

40 días (Matt Maher)

Canción de la esperanza (Esteban Gumucio)

Lo bueno que hay en vos (Eduardo Meana)

Voy a escoger (Tere Larraín)

Sigue aquí (Luis Enrique Ascoy)

Paz armada (Casaldáliga – Cristóbal Fones)

Mi cuerpo es mi comida (Casaldáliga – Jesuitas acústico)

Canciones para orar

Adorador (Daniel Poli)

Aquí estoy (Daniel Poli)

Por tu nombre (Daniel Poli)

Mi lámpara encendida (Daniel Poli)

Yo creo en las promesas (Daniel Poli)

Morir en septiembre (Misioneras Diocesanas)

Tarde te amé (Misioneras Diocesanas)

Te diré mi amor (Misioneras Diocesanas)

Jesús, eres digno de alabar (Athenas)

Adonai (Athenas)

Qué bien se está aquí (Athenas)

Tarde te amé (Pablo Martínez)

Bienvenida tu misericordia (Pablo Martínez)

Coplas de Yaraví

Maranatha(Ariel Glaser)

Sopla, Señor (Metanoia)

Jesús, mi alegría (Misioneras Diocesanas)

Obra de tus manos

No me mueve, Señor (letra: Teresa de Ávila)

Vida en abundancia (Pascua joven)

Me pongo en tus manos

Pastor (Lope de Vega / Néstor Gallego)

Algún día (Néstor Gallego)

Grande misterio (Néstor Gallego)

Cántico espiritual (Carmelitas Descalzas de la Argentina)

Levántate, amiga mía (Carmelitas Descalzas de la Argentina)

Jesús busca corazones (Carmelitas Descalzas de la Argentina)

Quedate con nosotros (Veneziale/Maddío)

El barro que amor (Eduardo Meana)

Los yuyos de mi tierra (Misioneras diocesanas)

Cristo reina (Athenas)

Te alabo en verdad (Martín Valverde)

La oración (Esteban Gumucio)

Acuérdate, Jesús (Carmelitas Descalzas de Mar del Plata)

Se mi Pastor (Salomé Arricibita)

Canción de esperanza (Esteban Gumucio)

Espíritu Santo ven a mí (Daniel Poli)

Escúchame (Giorgio Guizzi) (Traducción: Martín Valverde)

Jesús, estoy aquí

Al Sembrador (Salomé Arricibita)

Volver a volar (Cristóbal Fones)

Nada puede separarte (Athenas)

Despiértame (Ixcis)

Mi fuerza y mi fracaso (Casaldáliga – Hermanas Misioneras Diocesanas)

Árbol sureño (Eduardo Meana)

Canciones instrumentales / ambientación / oración

Küme Mongen

Cristóbal Fones, SJ.-Música para una ecología integral.-

Una bella propuesta de música instrumental inspirada en una profunda contemplación de la creación. Para leer la entrada que presenta la obra completa, clic aquí: Küme Mongen

Kawil (Gaviota en lengua mapuche) (Cristóbal Fones)

Charkush (Calor en lengua kawéskar) (Cristóbal Fones)

Kamañ (Pastor en lengua mapuche) (Cristóbal Fones)

Wayra (Viento en lengua aymará) (Cristóbal Fones)

Tekoporã (Buen vivir en lengua guaraní) (Cristóbal Fones

Aparahik (Estrella en lengua yámana) (Cristóbal Fones)

Crepúsculo (Cristóbal Fones)

Wefko (Vertiente en lengua mapuche) (Cristóbal Fones)

Yayaiku (Padre nuestro en lengua quechua) (Cristóbal Fones)

Descanso (Cristóbal Fones)

Nazaret

Andrés Tejero es un músico toledano, autor de una serie de obras instrumentales inspiradas en diversos escenario evangélicos. Cada pieza remite a una enseñanza, persona, lugar, acontecimiento…

En “Nazaret”, encontramos doce obras instrumentales tituladas. Para escucharlas, sigue el enlace: «Contemplando Tiberíades».

Contemplando Tiberíades

Melancolía de Belén

Pensamiento de María

La huída a Egipto

Jesús conoce a Pedro y Juan

Jesús perdido y hallado en el templo

Paseo por Cafarnaúm

Recorriendo Palestina

Cenando a orillas del lago

Encuentro con la Samaritana

Ternura de un bebé-Dios

Recostado en tu pecho

Del cancionero popular que recogen la tradición cristiana

Génesis (Vox Dei)

Moisés (Vox Dei)

Libros sapienciales (Vox Dei)

Profecías (Vox Dei)

La Navidad de Luis (León Gieco)

Ven a mi casa esta Navidad (Luis Aguilé)

Los peregrinos (Jairo)

Carpintero José (Jairo)

40 (Salmo 40) (U2)

Adonde quiera que voy (Miguel Cantilo)

Conocé a estos Artistas católicos (microbiografías) visitando esta entrada.

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Orando desde la esperanza

Crean

Hay situaciones que, en el día a día, pueden sorprendernos: la reacción de una persona o el resultado de un trabajo. Pero, nunca antes, habíamos vivido una cuarentena colectiva y, ahora, ésta realidad nos ha sorprendido. Sorprendido sin saber cómo reaccionar, cómo organizarnos frente al tiempo, qué cosas convienen hacer y cuáles, no. Y, entre tantas voces que escuchamos con noticias, informes y opiniones, surge una voz que nos llama a la esperanza, que nos invita a afrontar, desde la serenidad, este tiempo que nos toca vivir.

«No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. 

Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí”.

Jn 14, 1.14

Por eso, en este momento, intentamos dejar de lado todas esas voces y ruidos que pueden distraernos y tratamos de enfocarnos en nuestro interior. Pensamos en las palabras de Jesús. Volvemos a escucharlas.

“No se inquieten”. Es un llamado a no tener miedo. El miedo paraliza, nos deja inmóviles frente a lo que causa temor. El miedo impide pensar y discernir con claridad cómo actuar. Hoy, Jesús nos dice: “No se inquieten”. Pensamos en esta situación que nos ha sorprendido y nos decimos: no tenemos miedo. Unidos y responsables seremos capaces de salir de esta situación. La humanidad podrá vencer esta pandemia si la afronta con seriedad y constancia.

“Crean en Dios y crean también en mí”. La fe es nuestra fortaleza. La fe es un escudo que nos ayuda a hacer frente a los desafíos y circunstancias. La fe es confianza, seguridad y fortaleza: sabemos que Dios nos dará lo necesario para que afrontemos este tiempo que nos toca vivir. Nosotros somos los artífices, siempre sostenidos por su gracia que afirma nuestros pasos y nos guía en el camino.

“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí”. Necesitamos volver por tu camino: el camino del encuentro, del diálogo, de la vida compartida, de la mano tendida, atento al dolor del otro, solícito frente a las necesidades de los demás. Ese es el camino del Señor!!! ¡Ese es tu camino!

Cantamos (o escuchamos, o leemos) juntos “Nada puede separarte”

Nada puede separarte

 

No hay nada que pueda

separarte de mi amor.

No hay nada que pueda

separarte de mi amor.

No hay nada,   no hay nada

que pueda separarte de mi amor.

Tú eres obra de mis manos

Con amor yo te he creado

De gran precio a mis ojos

Para mí tú eres valioso

Yo te amo y soy tu Dios

Porque yo te he redimido

Con mi sangre te he comprado

Hoy te llamo por tu nombre

Porque tú me perteneces

Yo soy tu Salvador

Y en el cielo yo te espero

Un lugar te he preparado

Y Cuando se haya cumplido

El tiempo en esta tierra

Yo te recibiré.

Tema compuesto por Athenas y Tobías Buteler. Canal de YouTube: Athenas Música.

La fe nos lleva a cantar, desde el corazón, que nada podrá separarnos del amor de Dios. Esa fe alimenta la esperanza. Por eso vamos a decir, juntos:

Alimenta, Señor, nuestra esperanza

  • Que saldremos adelante, la humanidad toda… Oremos…
  • Que esta emergencia hará de nosotros un pueblo unido… Oremos…
  • Que nuestras decisiones se tomen desde la serenidad y no desde el temor… Oremos…
  • Que las personas afectadas encontrarán en los agentes de salud, la asistencia necesaria… Oremos…
  • Que aquellos que han muerto, viven, ahora en tu presencia… Oremos…
  • Que un día nos reuniremos, todos, en tu Reino… Oremos…

Porque eres nuestro Padre, queremos decirte las palabras que Jesús nos enseñó… Padre nuestro…

La Virgen María camina a nuestro lado. A ella, la Virgen del Camino, le pedimos que rece y cante con nosotros. Dios te salve, María…

Si querés descargar un archivo con la oración,hacé clic aquí.

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