
En 1891, el papa León XIII pública la carta encíclica Rerum Novarum (de las cosas nuevas). Esta encíclica es la que da lugar al desarrollo de la Enseñanza Social de la Iglesia como un cuerpo ordenado de principios, valores y normas que se proponen como orientación en la búsqueda de soluciones frente a la problemática social.
La situación a la cual se enfrenta León XIII es la de la Segunda Revolución Industrial; es decir, cuando los efectos de esta profunda transformación se extienden por toda Europa provocando un fuerte fenómeno de migración del campo a la ciudad en búsqueda de trabajo; circunstancias que dieron lugar a un marcado hacinamiento de familias en las ciudades. En este marco la situación del mundo obrero es de total desprotección: largas jornadas laborales, sin la debida seguridad social y un salario acorde al esfuerzo realizado. La Iglesia se pone de cara al mundo obrero y compromete su acción en la defensa de sus derechos (el influjo de esta encíclica se percibió en nuestro país de la mano de la Juventud Obrera Católica Argentina que, por décadas, acompañó el desarrollo del mundo obrero).
Este fue el punto de partida para el desarrollo de la Enseñanza Social de la Iglesia, es decir, el pensamiento de la Iglesia acerca de la realidad social o, dicho de otra manera, el evangelio de Jesús aplicado a la problemática social.
Es importante que podamos entender esta Enseñanza Social como un conjunto de principios valores y normas que el magisterio de la Iglesia propone como punto de partida en la búsqueda de una solución humana a los problemas sociales.
¿Por qué a la Iglesia le interesa lo político? Es importante entender la política en un sentido amplio, no como búsqueda de poder, no como acción partidaria o militancia sino como la búsqueda de todo ciudadano, grupo o institución del bien común. En ese sentido, en un sentido amplio, la política le interesa a la iglesia porque sabe que puede y debe ofrecer su colaboración en la consecución del bien social (común).
El punto de partida de esta enseñanza social es la Sagrada Escritura, de manera particular en los libros del Pentateuco, los Evangelios y las cartas de Pablo. De numerosos textos bíblicos se pueden hacer múltiples inferencias sociales que han permitido desarrollar, de manera sistemática, orientaciones de carácter dinámico (porque van cambiando según el curso de los acontecimientos) junto a principios inalterables (como el de la dignidad de la persona).
Un ejemplo de esto podemos encontrarlo en el capítulo 58 del libro del profeta Isaías. Isaías escribe 700 años antes de Cristo y señala con mucha fuerza cómo el culto de sus contemporáneos se ha alejado de la justicia. Les dice que su ayuno (práctica religiosa) está separado de la justicia, por lo tanto, esa práctica piadosa no agrada a Dios: “Porque ustedes, el mismo día en que ayunan, se ocupan de negocios y maltratan a su servidumbre. Ayunan para entregarse a pleitos y querellas y para golpear perversamente con el puño. No ayunen como en esos días, si quieren hacer oír su voz en las alturas” (Is 58, 3-4).
El profeta advierte que las prácticas religiosas (lo que llamamos culto) no debe estar alejada de la justicia si, en verdad, buscamos agradar a Dios con nuestras acciones. Y agrega:
“Este es el ayuno que yo amo –dice el Señor-: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo y no despreocuparte de tu propia carne (Is 58, 6-7). Es decir, el culto (la oración, la participación en la misa, el rezo del rosario, la visita a un santuario) adquiere sentido en la medida que, en el día a día, intentamos vivir esa fe llevándola a todos los ámbitos de la vida y, especialmente, en el hacer justicia con nuestras acciones.
Gracias a textos como el del profeta Isaías descubrimos la dimensión social de la fe: la importancia de vivir la fe en todo momento (no sólo en el templo o en la comunidad de fe), especialmente, con nuestras acciones (una íntima relación entre la vida y la fe).
En párrafos anteriores hemos dicho que la enseñanza social que se desprende del evangelio debe ser entendida como un conjunto de principios, valores y normas. No estamos presentando una filosofía social ni una ideología alternativa entre el socialismo y el liberalismo. No es la pretensión de esta enseñanza.
Los principios de la Enseñanza Social son cinco:
- el bien común: nos referimos al bien de las personas, también a la suma de bienes tanto espirituales como materiales que son alcanzados con la cooperación del conjunto de la sociedad.
- el destino universal de los bienes: Dios ha creado la tierra para todos los hombres. Los bienes de la tierra, por tanto, deben llegar a cada ser humano en su justa proporción.
- el principio de la subsidiaridad: las sociedades de orden mayor deben ponerse en situación de ayuda de personas, grupos e instituciones de la vida social para que cada una de ellas puedan cumplir su misión.
- el principio de la participación: consecuencia directa del principio anterior, llama a tomar parte responsable en la edificación de la sociedad.
- la solidaridad: al reconocer la dignidad personal del ser humano, la solidaridad, como virtud social, nos anima a procurar para el prójimo aquello que toda persona merece alcanzar: pan, paz y trabajo.
Cuatro son los valores fundamentales: libertad, caridad, justicia y verdad.
Esta doctrina social se desarrolla a partir de documentos y declaraciones donde se exponen sus contenidos esenciales. Para poder diferenciarlos rápidamente, estos documentos llevan como título/nombre, las primeras palabras del texto en latín. Por ejemplo, el documento del Concilio Vaticano II llamado Gaudium et spes lleva ese nombre porque el texto comienza de esta manera: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo”. O, si nos referimos uno de los últimos documentos sociales, Laudato Si; comienza así: “Alabado seas, mi Señor, cantaba san Francisco de Asís”.
Cada documento es, también, reconocido por una abreviatura que, acompañada de un número, indica el párrafo que se ha citado o se recomienda leer. Siguiendo con los ejemplos mencionados:
- Gaudium et spes (GS)
- Laudato Si (LS)
¿Cuáles son los contenidos esenciales de la enseñanza social? En primer lugar, la dignidad de la persona humana; entender al hombre y la mujer como un seres sociales con derechos y deberes. En segundo lugar, el rol de la comunidad política, el rol del Estado orientado en la consecución del bien común, la cuestión del trabajo y, de allí, la espiritualidad del trabajador, la importancia de la economía y su relación con la moral, el rol de la empresa en la vida social y de los sindicatos como legítima agrupación de trabajadores. Otra de las temáticas fundamentales es la búsqueda de la paz, el desarrollo y la justicia de la mano de la promoción humana. Finalmente, la cuestión ecológica como tema englobante de toda problemática social.
Algunos de estos documentos, son:
- Rerum Novarum (RN). Escrito por León XII en 1891. Versa sobre la cuestión social producto de la Revolución industrial.
- Pacem in terris (PT). Su autor, Juan XXIII, escribió sobre la paz y los derechos y deberes humanos. Lo hizo en plena guerra fría (1961).
- Populorum Progressio (PP). Escrita por Pablo VI, se centra en el fenómeno del progreso (desarrollo) al que llamó: “el nuevo nombre de la paz” (1968).
- Laborem exercens (LE). Sobre el trabajo humano. Su autor, san Juan Pablo II, en 1981.
- Centesimus annus (CA). También de Juan Pablo II. Analiza la situación mundial frente a la caída del Muro de Berlín. Publicada en 1991.
- Evangelium Vitae (EV). El evangelio de la vida, escrito, también por san Juan Pablo II (1995).
- Deus caritas est (DCE). Sobre el amor ligado a la justicia, de Benedicto XVI.
- Laudato Si (LS). Del Papa Francisco. Sin dudas, la encíclica social de mayor importancia (¡la nueva Rerum Novarum!) ya que engloba todas las cuestiones sociales en una sola: la ambiental. Fue publicada en 2005.
- Fratelli tutti (FT). Escrita, también por el Papa Francisco. Aborda el tema de la fraternidad universal y la amistad social. Escrita en 2020.
Como se anticipó, la doctrina social de la Iglesia se inspira fundamentalmente en las Sagradas Escrituras pero, también, en la contribución de los padres de la Iglesia, los aportes de la teología y el mismo magisterio de la iglesia de 2000 años.
El método de trabajo de esta enseñanza consiste en tres momentos o en tres etapas denominadas así: ver, juzgar y actuar.
- Ver: la realidad. Analizar cuáles son las causas y consecuencias de la problemática social que se está abordando. Se trata de hacer un diagnóstico de la realidad para saber cuáles son los desafíos a los cuales nos enfrentamos.
- Juzgar: nos preguntamos qué dice la palabra de Dios frente al problema social que estamos analizando. Cuáles son los elementos de juicio que nos permitan profundizar en la cuestión y comenzar a allanar el camino para su pronta solución.
- Actuar: donde se proponen directrices de acción para hallar una solución humana a los problemas sociales.
Finalmente, ¿cuál es el objetivo de esta enseñanza? Promover la edificación de una nueva civilización (una nueva cultura) que tenga al amor como origen y meta. En 1987, se celebró en Buenos Aires la primera Jornada Mundial de la Juventud con la presencia de san Juan Pablo II. La canción que acompañó esas jornadas se tituló “Nueva civilización” (también conocida por el nombre de “Un nuevo sol”). Esta composición sintetiza con mucha claridad los principios esenciales de esta enseñanza social. Como se puede apreciar, la dignidad de la persona está en el centro de toda acción social, todo se enfoca hacia el logro del bien común de la mano del trabajo y la promoción que posibilitan un auténtico desarrollo.
El estribillo de la canción tiene que ver con el conflicto bélico entre Argentina y Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas. Ese año, 1982, el papa Juan Pablo II visitó por primera vez nuestro país dejando un mensaje a la juventud argentina que decía: “No dejen que el odio marchite esa capacidad de entendimiento que todos llevan dentro. Hagan, con sus manos unidas, junto a la juventud latinoamericana, una cadena de unión más fuerte que las cadenas de la guerra. Así serán jóvenes constructores de un mundo mejor. Así serán cristianos”. Aquellas palabras inspiraron la composición de esta canción, un verdadero himno y programa de acción, para todo seguidor de Jesús.
1. Una tierra que no tiene fronteras
sino manos que juntas formarán
una cadena más fuerte
que la guerra y que la muerte.
Lo sabemos, el camino es el amor.
2. Una patria más justa y más fraterna
donde todos construyamos la unidad,
donde nadie es desplazado
porque todos son llamados.
Lo sabemos, el camino es el amor.
UN NUEVO SOL SE LEVANTA
SOBRE LA NUEVA CIVILIZACIÓN QUE NACE HOY.
UNA CADENA MÁS FUERTE
QUE EL ODIO Y QUE LA MUERTE;
LO SABEMOS, EL CAMINO ES EL AMOR.
3. La justicia es la fuerza de la paz,
el amor, quien hace perdonar;
la verdad, la fuerza que nos da liberación.
Lo sabemos, el camino es el amor.
4. El que tiene comparte su riqueza
y el que sabe no impone su verdad;
el que manda entiende
que el poder es un servicio.
Lo sabemos, el camino es el amor.
5. El que cree contagia con su vida
y el dolor se cubre con amor
porque el hombre se siente
solidario con el mundo.
Lo sabemos, el camino es el amor.
6. El progreso se alcanza con trabajo
y que el hombre se pueda realizar:
que a la casa del pobre
llegue el pan y la alegría.
Lo sabemos, el camino es el amor
7. Es mi hermano aquél que está a mi lado,
todos hijos del Dios que nos creó,
porque él ha venido
a la tierra para unirnos.
Lo sabemos, el camino es el amor.
Himno de la Jornada Mundial de la Juventud Buenos Aires 1987 Autores: Alberto Croce y Eugenio Perpetua Intérprete: Athenas Venica
El cristiano está llamado a pasar por el mundo siendo “sal y luz de la tierra”, “levadura en la masa”, comprometiendo su acción cotidiana en la edificación de la sociedad humana optando, siempre, por la concordia y el encuentro. Ser ciudadano ejemplar no es una opción para el cristiano, es un deber. Para ello, cuenta con esta enseñanza social.
Consignas de trabajo
1.- La enseñanza social y las Sagradas Escrituras. Lee atentamente estos textos y extrae qué tipo de enseñanza, de carácter social, puedes inferir de ellos. Exprésalos en una breve oración.
- Parábola de la levadura en la masa (Mt, 13, 33)
Después les dijo esta otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa».
- Parábola del rico y el pobre Lázaro (Lc 16, 19-31)
Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado. En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Entonces exclamó: «Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan».
«Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí».
El rico contestó: «Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento». Abraham respondió: «Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen». «No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán». Pero Abraham respondió: «Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán».».
- La multiplicación de los panes (Jn 6, 1-15)
Después de esto, Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos. Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: «¿Dónde compraremos pan para darles de comer?». El decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. Felipe le respondió: «Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan».
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: «Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?». Jesús le respondió: «Háganlos sentar». Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron. Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada». Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: «Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo». Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña.
- El primero es el servidor (Mc 9, 33-35)
Llegaron a Cafarnaúm y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: «¿De qué hablaban en el camino?». Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos».
- Obras de misericordia (Mt 25, 34-40)
«Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver».
Los justos le responderán: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?».
Y el Rey les responderá: «Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo».
- El trabajo, motivo de felicidad (Sal 128, 1-2)
¡Feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos! Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y todo te irá bien.
2.- Principios y valores de la DSI. Resuelve el crucigrama a partir de los textos del magisterio social que encontrarás a continuación.
- Esta enseñanza social no se trata de una posición intermedia entre socialismo y liberalismo.
- Principio de la DSI que llama a intervenir comprometidamente en la vida social.
- Primer documento de la enseñanza social de la Iglesia.
- Uno de los valores de la DSI que refiere sobre la posibilidad de elegir u optar.
- Documento del papa Juan XXIII sobre la paz en el mundo.
- Enseñanza que propone la Iglesia.
- Principio fundamental de esta enseñanza social que procura ser alcanzado con la cooperación del conjunto de la sociedad.
- Una de las fuentes de consulta de la enseñanza social.
- En el mundo, el cristiano debe ser ejemplar.
- Otro de los valores de la DSI que busca la igualdad, la equidad, la distribución.
- Cuestión englobante de toda la problemática social.
- La enseñanza social es un conjunto de…
- Valor de la DSI. Amor.
- Quinto principio de la enseñanza social.
- Fuente principal de esta enseñanza.
- Ponerse en situación de ayuda a fin de que personas, grupos e instituciones puedan cumplir su misión.
- Principio que recuerda la justa distribución de los bienes.
- Además de principios, la enseñanza social es un conjunto de…
- Segundo momento del método de la DSI.
- Documento del Papa Francisco sobre la amistad social.
- Primer momento del método de la DSI.

3.- Analizando “Nueva civilización”. Identifica en el texto de la canción los principios y valores de la enseñanza social. ¿Qué otros temas, propios de esta enseñanza, quedan reflejados, también? ¿Cuál es la estrofa que, mayormente, pueda responder a las necesidades que, como argentinos, tenemos en la actualidad?

