Adviento: tiempo de esperanza

Sabemos que el año litúrgico se formó en el tiempo a partir de los dos grandes misterios centrales de la fe cristiana: la Pascua y la Navidad. La importancia de estas dos celebraciones hizo necesario un tiempo de preparación que dispusiera el corazón de los fieles: este es el origen y el sentido de la Cuaresma para la Pascua y del Adviento para la Navidad.

El último de estos cuatro grandes tiempos litúrgicos en aparecer, ha sido el Adviento, probablemente hacia el siglo IV, de manera incipiente, fue afianzándose hacia el VI.

Es un tiempo breve, cuatro domingos entre la Solemnidad de Cristo Rey y la Navidad, donde el tema dominante es la espera gozosa de la venida del Señor. Así, el Adviento se nos presenta en tres dimensiones: el adviento litúrgico, el escatológico y el espiritual.

El adviento litúrgico nos pone en sintonía de la gran celebración de la Navidad. La corona de Adviento con sus cuatro luces nos acompaña en este camino de crecimiento espiritual.

El adviento escatológico nos invita a prepararnos para la segunda venida de Jesús, realidad que reafirmamos en cada celebración eucarística: ¡¡¡Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. Ven Señor Jesús!!!

Y el adviento espiritual nos recuerda que hemos de estar preparados en todo momento para recibir al Señor, que, como dice el Evangelio de este primer domingo del Ciclo A: «vendrá a la hora menos pensada».

Para prepararnos a conciencia, en estos cuatro domingos, la liturgia de la Palabra nos presenta a los grandes protagonistas del Adviento:

El profeta Isaías: que invita al pueblo a la esperanza y a contemplar el signo que Dios quiere dejarnos: la joven embarazada y la esperanza del Emmanuel, Dios con nosotros. En la misma línea, Juan, el Bautista; el precursor, llamado a preparar el corazón en la espera atenta y vigilante del Mesías que está a las puertas. Isabel y Zacarías, los padres del Bautista y la Virgen María y san José, que nos iluminan con su fe en las promesas de Dios.

Tiempo sencillo, tiempo bello donde el llamado a la conversión suena y resuena una vez más: ¡Viene el Señor, preparemos el corazón!

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La Biblia según Vox Dei

Un encuentro entre la fe y la música popular

Hace tiempo que me detengo a buscar las semillas de la Palabra en la cultura popular. Quiero tener el oído atento a esas manifestaciones ya que, el lenguaje de la música popular, nos permite hablar de Dios de otra forma, descubrirlo presente en los corazones de tantas personas que buscan el bien, anhelan la paz, luchan por la justicia…
La muerte de Willy Quiroga me hizo volver a La Biblia según Vox Dei (obra que escucho seguido) y preguntarme sobre el por qué de su vigencia. Allí salió este podcast que no estaba en los planes. Espero que les guste… De paso, aviso: vendrán otros diálogos musicales en el futuro…

¿Por qué lo elegimos como tema para un episodio de Haciendo Eco? La Biblia es uno de los discos más importantes del rock nacional. El impacto que generó tras su publicación en el año 1971 muestra la importancia de esta obra que se caracteriza por su originalidad y vigencia.

Al momento de su composición, Vox Dei era una banda de rock, proveniente de Quilmes, con incipiente rodaje en el mundo de la música. Sin embargo, ese hecho no constituyó un obstáculo para que pudieran dar a luz esta obra emblemática. Cuando el productor Jorge Álvarez tomó contacto con la iniciativa del grupo, alentó el proyecto pero, al estar transitando una dictadura militar, quiso tomar recaudos y evitar una reacción negativa de la Iglesia al respecto. Se organizó un encuentro con representantes de la curia local. La respuesta recibida de parte de monseñor Graselli es significativa: A mí me hubiera costado tres horas explicar qué es Dios y vos apenas con un silogismo lo conseguiste.

Es más, luego de escuchar a los músicos, el obispo escribió una misiva recomendando a los jóvenes escuchar esta obra. En las primeras ediciones de esta obra se incluyó la carta de Graselli.

Los músicos siguieron adelante con el proyecto. Lamentablemente una serie de infortunios aceleraron la publicación del disco cuando aún restaba darle forma final a algunas canciones. Es el caso del tema dedicado al Apocalipsis, que se publicó como instrumental. Felizmente, años después, la banda pudo registrar el tema completo con su debida letra.

¿En qué consiste la obra? Se trata de dos discos. Los temas del primero son: Génesis, Moisés, Las guerras, y Profecías.

En segundo incluye: Libros Sapienciales, Cristo – Nacimiento, Cristo – Muerte y Resurrección y Apocalipsis.

Tiempo después, pudieron conocerse otros registros que no alcanzaron a entrar en la versión original. Luego, El manto de Elías y Apocalipsis con su letra original.

¿Qué importancia tiene para nuestra reflexión como catequistas y evangelizadores? El tipo de lenguaje elegido, su forma poética, expresiones que sintetiza lo sagrado pero desde una experiencia personal. Ricardo Soulé, autor de todas las letras, cuenta: «Al principio pensé que debía encarar los textos de La Biblia en forma dogmática. Sin poner nada de mí. Pero eso era imposible por varios motivos… Decidí, entonces, que tenía que jugarme. Dar un poco la cara ya que había decidido afrontar el tema. No tenía otra salida que elaborar mi propia interpretación de las escrituras. Contar lo que ocurre en la Biblia pero tal como yo lo sentí al leerla».

En otra ocasión, el responsable de todas las letras de esta obra, afirmó: «Mi familia paterna era cristiana y yo cumplí con los sacramentos usuales de la iglesia pero el tema de la Biblia vino por el lado de mi suegro. Él era polaco cristiano y había padecido en carne propia los horrores de la Segunda guerra mundial. Como tantos refugiados vino para acá tuvo tres hijas una de ellas es mi esposa Gabriela él me hablaba de Cristo y entonces escribí sobre eso. Tiró una semilla que creció en mí de manera descomunal».

La Biblia como registro sonoro no solo es valiosa por ser un hecho cultural musical, lo es, también, por su fuerza comunicativa. La música en general, además de ser un lenguaje capaz de transmitir emociones, es un poderoso vehículo de comunicación de ideas, de mensajes. Algunos podrán pensar, dentro de la música estrictamente eclesial, existen numerosas composiciones que expresen el mensaje bíblico. Sin duda que las hay. Pero el valor de la obra de Vox Dei, radica en El encuentro entre la fe y la música popular, El encuentro entre la fe y la cultura, que dio como resultado un cúmulo de canciones que han permitido familiarizar a muchas generaciones con el mensaje bíblico.

Nuevamente adquiere valor la expresión de monseñor Graselli: «A mí me hubiera costado tres horas explicar qué es Dios y vos apenas con un silogismo lo conseguiste».

Muchas de estas canciones adquieren un fuerte tinte kerigmático:

«No es quizás que ahora sé mirar
cuánto hay a mi alrededor
más de lo que mis ojos pueden mirar
y llegar a ver.
Estas son razones que dicen que sólo sé,
que sé querer y que tengo Dios y tengo fe
y que doy amor y puedo ser».

Uno de los grandes desafíos para nuestra catequesis hoy está en encontrar lenguajes claros y directos que nos puedan servir de vínculo, de puente, para familiarizar a nuestros oyentes con la palabra de Dios. Sí de algún modo la tarea del catequista es la de ser un intérprete del Evangelio y como dice el directorio para la catequesis ser custodio de la memoria de Dios y esa memoria no está contenida solamente en los libros sagrados también está en las distintas expresiones que aquellos que se dejaron interpelar por esa misma palabra nos han dejado en formas diversas, incluyendo la artística. Son las semillas del Verbo presentes en toda actividad humana. Aprendamos a descubrirlas

Sigamos andando, sigamos haciendo eco.

En YouTube: https://youtu.be/-FP2RrRzeKY

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Caja de herramientas para planificar un encuentro de catequesis

¿Cómo armar un encuentro de catequesis? ¿Por dónde comenzar? ¿Qué pasos debemos dar? Existen múltiples modos de planificar una experiencia educativa. La siguiente es, tan sólo, uno de esos tantos modelos, inspirado en el Método Catequístico: Situación, Iluminación y Respuesta (oración y compromiso).

En este posteo, queremos acercarte un conjunto de herramientas que puedan ser de utilidad al momento de planificar un encuentro. Están ordenadas en base a nueve puntos que nos orientarán en la planificación.

1.- Título del encuentro

  • El título nos permite realizar un primer anuncio, es importante que exprese claramente qué queremos comunicar.

2.- Tema del encuentro

  • Se especifica el tema del encuentro.

3.- Objetivos

  • Definimos el objetivo con una frase breve. ¿Qué es lo que queremos alcanzar?
  • La definición del objetivo nos permitirá concentrarnos en un aspecto del mensaje, aquello que resulte esencial según el itinerario que estamos proponiendo.

4.- Texto bíblico

  • ¿Qué texto bíblico usaremos en la iluminación? Elegimos una o más citas bíblicas que compartiremos con el grupo.

5.- Aportes del Magisterio de la Iglesia

6.- Inicio del encuentro: situación o experiencia

  • ¿Qué actividades plantearemos al inicio del encuentro? Podemos hacer una lluvia de ideas sobre qué recursos utilizar y cómo: canción, dinámica de grupo, cuento, relato, video, pregunta, frase, imagen, etc.
    • Videos cortos ideales para promover el diálogo. Aclaración: el enlace los llevará a una lista de reproducción donde se fueron recopilando videos publicados por diversos autores y organizaciones en YouTube. No son, necesariamente, videos eclesiales o catequísticos y no pertenecen al blog Tiberíades. Ese listado de videos es azaroso y su utilidad en la catequesis deberá ser evaluada según el tema, los destinatarios y los objetivos planteados.

7.- Aporte del catequista

  • Escribimos el aporte del catequista teniendo en cuenta la lectura proclamada y la situación inicial que hemos planteado. El aporte debe ser breve.

8.- Pensamos la respuesta

  • ¿Cómo plantearemos la respuesta? ¿Vamos a proponer una actividad de expresión de la fe o alentar a que cada catequizando piense en un compromiso personal?

9.- Planificamos el momento de oración

  • Oración. Este momento tiene que seguir la línea temática del encuentro. ¿Qué tipo de oración vamos a plantear? ¿Cómo? ¿Dónde?

10.- Recursos materiales. ¿Qué vamos a necesitar para cada momento/actividad?

    Pedagogía y Catequesis: diálogo sobre los problemas centrales de la educación

    En el episodio anterior de Haciendo Eco nos enfocamos en los problemas previos de la educación. Ahora, toca hacerlo en los centrales.

    Los problemas centrales de la pedagogía entrañan gran profundidad y son indispensables para entender la educación y comprometerse a renovarla.

    Hablamos, básicamente, de tres preguntas de peso: ¿A qué persona educamos? ¿Para qué lo hacemos? ¿Qué pasos dar para alcanzar los fines propuestos?

    A continuación, lee o descargar un archivo con todo el contenido del podcast.

    Escucha el episodio en Spotify

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    El Buen Pastor

    Hijo de Dios, Mesías, Cristo, Salvador, Alfa y Omega, Hijo del hombre… todas expresiones que, habitualmente, en nuestro lenguaje de fe, utilizamos para referirnos al Señor Jesús. Sin duda, entre la multiplicidad de expresiones, la del Buen Pastor es de las más populares y asequibles al momento de anunciar a Jesús. Sea que trabajemos con niños o jóvenes, con familias o personas consagradas, hablamos del Buen Pastor destacando, siempre, estas actitudes: presencia, familiaridad, compromiso, seguimiento, acompañamiento…

    En este posteo, compartimos una serie de recursos que pueden ayudarnos a pensar la figura del Buen Pastor en nuestra vida de fe, es decir, como discípulos y misioneros de Reino.

    «Lost Sheep» es un corto realizado por Lukas Rooney. ¿Qué utilidad pastoral podemos dar a este sencillo y maravilloso corto? Siempre he pensado que los temas y recursos que abordamos y utilizamos en nuestros encuentros de catequesis deben dirigirse, primeramente, hacia nosotros. Esa es la primera utilidad pastoral. Luego sí, otros recibirán como destinatarios aquello que, primero, anidó en nuestro corazón.

    Las escenas que el corto nos proporciona, son:

    • Vida en el rebaño, presencia de la oveja tullida.
    • Cercanía del pastor: atento, vigilante.
    • Esquila de las ovejas, incluyendo la imposibilitada.
    • El Pastor tiene en cuenta a todo su rebaño ya que acepta la lana de la pequeña oveja.
    • Decepción de la oveja por su magro aporte.
    • Extravío de la oveja que va en busca de sus sencillos aportes.
    • Presencia de las aves burlonas.
    • La oveja se siente decepcionada: lo poco que ha brindado, se ha perdido.
    • Búsqueda del pastor.
    • La oveja, el precipicio y las aves.
    • La oveja reconoce la voz del pastor.
    • El pastor arriesga su vida para salvar a la oveja.
    • Lucha contra las aves.
    • Rescata a la oveja perdida y la lleva al rebaño.
    • El pastor sana a la oveja devolviéndole la alegría.

    Elige una de estas escenas con las que te sientas identificado. Medita en tu corazón el por qué de la elección. Ahora bien, ¿te inspira este relato nuevas actitudes? ¿Has tenido experiencia de sanación por parte del Buen Pastor? Recuerda esas experiencias de acompañamiento donde te has sentido especialmente acompañado, contenido o custodiado en momentos de dificultad. ¿Quién encarnó al Pastor que te devolvió la alegría?

    Cuatro son los protagonistas de esta historia: el Pastor, la oveja perdida, el rebaño, las aves burlonas. Intentemos reflexionar posicionándonos en el lugar de estos cuatro protagonistas:

    ¿Cómo caracterizamos a cada uno de los protagonistas? ¿Qué podemos señalar en cada uno de ellos? Es clara la disponibilidad del Pastor, atento a lo que ocurre con su rebaño pero, de manera especial, vigilante de la más necesitada. Lo vemos arriesgarse por la oveja perdida y, también, solícito ante sus dificultades, que lo lleva a buscar soluciones que allanen el camino.

    En la vida cotidiana, ¿me reconozco como pastor, oveja, rebaño o ave? ¿Y en la labor pastoral? Propongo esta distinción ya que, en uno u otro ámbito, podemos asumir diversos roles.

    Pastor

    • ¿Cómo es mi estilo de acompañamiento?
    • ¿Me muestro solícito y disponible ante quien requiera de mi presencia y ayuda?
    • ¿Intento responder en forma creativa a las necesidades de los demás? Si no lo he hecho, ¿podría hacerlo?

    Oveja perdida

    • ¿He transitado momentos de lejanía y dificultad?
    • ¿Qué o quién me ayudaron a volver al rebaño?
    • ¿Cómo se sanaron las heridas?

    Rebaño

    • El resto del rebaño parece indiferente ante la oveja extraviada. ¿Y yo?
    • ¿Soy indiferente ante el dolor o las carencias de los demás?

    Aves

    • El rol de las aves es crítico… ¿Tengo actitudes que me asemejan a ellas?

    Estas son algunos interrogantes que surgieron al momento de trabajar con «Lost Sheep». Antes o después de su proyección, no dejemos de leer el Evangelio que da sentido a nuestra tarea catequística. En este caso, la elección recayó sobre este texto:

    Nos dice el Evangelio de Juan (10, 1-10)

    Jesús dijo: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
    Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no comprendieron lo que les hablaba. Entonces Jesús les dijo de nuevo: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido delante de mí son ladrones y salteadores; pero las ovejas no les escucharon. Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto. El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia».

    Canciones sobre el Buen Pastor

    Parábola de la oveja perdida (Valivan)

    Misericordiosos como el Padre (Ariel Glaser)

    El Buen Pastor (Javier Bru)

    Estos son algunos recursos para trabajar la figura del Buen Pastor. ¿Conocés otros? Videos, canciones, cuentos o relatos… Te agradecemos nos hagas llegar el dato en los comentarios.

    Si este posteo te resultó de utilidad, agradecemos, también, que lo compartas entre tus contactos.

    #Tiberíades

    El Espíritu y la comunidad

    Para comenzar la semana, les proponemos una oración al Espíritu Santo que nos hace comunidad…

    #Buenos_días_buenas_tardes

    Nuestra Señora de la Misión

    Para comenzar esta semana, te proponemos esta oración del Beato Eduardo Francisco Pironio, a Nuestra Señora de la Misión.

    #Buenos_días_buenas_tardes

    Árbol sureño

    Yérgueme como un álamo joven

    que nació enamorado del cielo.

    Tiéndeme al amor de lo alto,

    súrcame de tu savia en ascenso

    y dibújame tu trayectoria

    de árbol-flecha, flexible en el viento.

    No soy lenga ni ñire que alternan

    su acuarela otoñal verde y ocre;

    ni ciprés con su copa de lágrima,

    maitén grácil, ni sólido coihue.

    Soy tu árbol feliz y callado

    y tú sólo conoces mi nombre.

    Cúrame de antiguos aislamientos,

    dame reconocerme en el bosque.

    ¿Para qué las parcelas y cercos

    si son tuyos los verdes y el monte?

    Fúndeme en tu paisaje fraterno,

    tu montaña, que amas y conoces.

    Sé la vida escondida en mi vida,

    nútreme en lo profundo y secreto

    y sostén mis manos de raíces,

    las que aferran tu esencia de suelo.

    Líbrame del incendio que llega

    y aniquila la savia y los sueños.

    Hazme, oh Dios, murmurar con tu brisa

    mi concierto de hojitas y sombras;

    y hacia ti, oh Tropismo de mi alma,

    estirar mi casi inmóvil copa.

    Yo te amo enraizado en silencios,

    lugar último, que el mundo ignora.

    En el claro, a los pies de mi sombra,

    el ciervito asustado se esconde

    y respira consuelo el cansado

    y los pájaros silban tu Nombre.

    El lugar de mi alma es tu Alma,

    arbolito sureño en tu bosque.

    Eduardo Meana

    Te invitamos a visitar la entrada «Me has hablado en mil canciones», una selección de piezas musicales para la evangelización y la catequesis.

    #Tiberíades