
Para dar comienzo a nuestros encuentros de Filosofía, proyecto de aula titulado «Ir de camino», propuse a mis estudiantes escuchar dos temas de Supertramp y que ellos nos guiaran en una reflexión sobre el sentido y finalidad de la escuela.
La consigna fue la siguiente: luego de escuchar ambas canciones, debían señalar la frase que más haya llamado su atención o que consideraran más importante. Luego, la compartirían a la clase indicando el por qué de la elección.
Posteriormente, se les propuso una nueva pregunta:
¿Cómo debería ser, según tus criterios, la escuela que responda a tus expectativas? Plantea similitudes y diferencias entre la escuela que concurres y la ideal.
Finalmente, ¿qué deberías poner de tu parte para acercarte a ese ideal?
School
Rick Davies y Roger Hodgson
Puedo verte por la mañana cuando vas a la escuela.
No olvides tus libros, sabes que tienes que aprender la regla de oro,
el profesor te dice que pares de jugar y sigas con tu trabajo
y seas tan bueno como Johnnie, sabes que nunca elude sus deberes.
Él está progresando.
Después que termina la escuela, estás jugando en el parque.
No vuelvas demasiado tarde, no dejes que oscurezca.
Te dicen que no pierdas el tiempo en descubrir de qué se trata la vida
y crezcas para ser como ellos, no te dejarán arreglar las cosas.
Y estás lleno de dudas.
“No hagas esto y no hagas aquello”.
¿Qué están tratando de hacer?
Hacer de ti un buen muchacho.
¿Saben dónde está?
No critiques, son viejos y sabios. Haz lo que te dicen.
No querrás que el diablo salga y te quite tus ojos.
Tal vez me equivoco al esperar que pelees.
O tal vez estoy loco, no sé diferenciar el bien del mal.
Pero mientras aún esté vivo, tengo que decir esto:
siempre depende de ti si quieres ser así
¿Quieres ver eso, quieres ver de esa manera?
Estás progresando.
La canción lógica
Rick Davies y Roger Hodgson
Cuando era joven,
parecía que la vida era maravillosa,
un milagro, oh, era hermosa, mágica.
Y todos los pájaros en los árboles,
bueno, cantaban tan felizmente,
oh, animadamente, oh, alegremente, mirándome.
Pero entonces, me mandaron lejos,
para enseñarme cómo ser una persona sensata,
razonable, responsable, práctica.
Y entonces, me mostró un mundo
en el que yo podría ser de fiar,
desapegado, intelectual, cínico.
Hay momentos en los que todo el mundo duerme,
en los que las preguntas
van por caminos demasiado profundos
para un hombre sencillo.
¿Me dirás por favor, por favor,
qué es lo que hemos aprendido?
Sé que suena absurdo, pero por favor, dime quién soy.
Ahora, vigila lo que dices,
o dirás que eres un radical,
un liberal, un fanático, criminal.
No des tu firma (por ninguna causa)
queremos sentir que eres aceptable,
respetable, presentable, un vegetal.
Pero por la noche, cuando todo el mundo duerme,
las preguntas van por caminos demasiado profundos
para un hombre sencillo.
¿Me dirás por favor, por favor,
qué es lo que hemos aprendido?
Sé que suena absurdo,
pero por favor, dime quién soy…
Ambas canciones plantean interrogantes profundos sobre la escuela y la educación. En el diálogo con los estudiantes se habló tanto de la necesidad de educar para el futuro sin descuidar las necesidades del tiempo presente.
Personalmente, pienso en la importancia que reviste educar para la toma de conciencia de sí mismo (¿quién soy?), del reconocimiento de la propia identidad, del don de la libertad que es, a su vez, tarea. Sin una adecuada y profunda educación personalista, el desarrollo de habilidades y el abordaje de contenidos, carece de importancia. Luego, sí, mirando al futuro, dotar a los estudiantes de recursos que les permitan desarrollar una carrera y desempeñarse activamente en el mundo del trabajo. Sueño con una educación humanista que favorezca, tanto, la inteligencia intrapersonal como la interpersonal y ayude a desarrollar habilidades y capacidades para crecer y sumar su esfuerzo en la construcción de la sociedad.
¿Cuál es tu aporte? ¿Cuál es tu mirada? Espero tus comentarios.
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